Hace poco que los papeles publicaron la lista de los 100 españoles más
ricos del país y El Avisador no viene por ningún sitio. Mira que he
mirado y remirado y nada, ni rastro. El caso es que hace un par de
meses salió la lista de los 50 tíos más guapos del mundo mundial, y
tampoco venía mi foto entre los actores, toreros, futbolistas y
cantantes guaperas de actualidad. Una desconsideración total. Han
pasado algunas semanas y, revisando la lista de los Premios Nobel del
año, ni una puñetera mención ni diploma al abajo firmante. Esto ya no
es normal. Y pasaron los fiestorros por el Día de Extremadura y las
medallas se las colgaron otros. Otra injusticia. Pero es que faltan
pocas semanas para decir adiós al año y me parece que me voy a quedar
con las ganas de que me nombren Hijo Predilecto de Peraleda de San
Román (Cáceres), mi pueblo. Aquí hay gato encerrado, una mano negra y
en tu propio pueblo. En fin, voy a hacer una encuesta mundial entre mis
dos nietas a ver si me declaran Patrimonio de la Humanidad..., digo, El
Abuelo del Año. Y es que el que no se conforma es porque no quiere.