El sábado vuelve Bacainya. ¿Y qué es ésto?, diréis. ¿Algún nuevo juego
japonés, chino o tibetano? ¿Un nuevo plato de moda para estas
Navidades? ¿La enésima entrega de alguna peli del armario Sylvester
Stallone? Pues, nada de nada, monada. Se trata de un fiestorro por todo
lo alto, organizado por cuatro de nuestras comparsas más jacarandosas,
Balumba, Cambalada, Infectos Acelerados y Yacaré, donde invitan al
personal a una fabada de aquí te espero, que ni el Fernando Alonso ni
la Leti, asturianos de pro, saben preparar. Y montan el estalache este
año en una caseta fija del recinto ferial, La Sonata, estando invitado
todo el carnavalerío andante de Badajoz y alrededores.
La cosa es para seguir hablando del Carnaval de Badajoz, que si los
trajes, los ensayos, los nuevos fichajes, además de mantener el buen
rollo, las amistades y tal y, de paso, sacar algunas pelillas, que
siempre vienen bien. Que te invitan sí, de una a dos, pero después,
martín, martín. Y después de la fabada y que los más carrozas canten lo
de Asturias, patria querida y, en correspondencia, Nuestras voces se
alzan, habrá discotequeo del bueno --¡con dos djs, manda huevos!--
hasta que el cuerpo y el bolsillo aguanten.
Y lo del nombrecito de Ba-ca-in-ya lo habréis cogido ya, ¿no?