¡El no va más! ¡Lo nunca visto! ¡La repera limonera! ¡La cuadratura del
círculo! Que resulta que el boticario de la avenida de Huelva, mi amigo
Cecilio Venegas Fito, a la sazón baranda en jefe del ilustre e
ilustrado Colegio Oficial de Farmacéuticos de Badajoz, que me ha
mandado un paquetón conteniendo... ¡tropecientas recetas de lectura!
Sí, he dicho bien, recetas para leer, nada de pastilleo, jarabes,
pomadas, esprays o cosas de esas, sino recetas... ¡literarias!, de las
que se leen para pasárselo bien. Compendiadas y resumidas, eso sí,
sobre una veintena de obras de todos los tiempos, autores y estilos, y
aptas para todos los públicos. Como saben que a la farmacia vamos todo
el mundo, unos más que otros, que todo hay que decirlo, pues los
lumbreras de la Consejería de Cultura, a través de su conocido Plan de
Fomento de la Lectura, la de Bienestar Social y los Colegios Oficiales
de Farmacéuticos de Cáceres y Badajoz, pues, como os decía, que se han
liado la manta a la cabeza y se han sacado de la redoma un
originalísimo proyecto para que el que vaya a la farmacia se lleve, de
paso, una ficha lectora. Las fichas pertenecen a 21 obras, muchas de
ellas conocidísimas y otras, no tanto: Soldados de Salamina, de J. Cercas, La isla del tesoro, de R. L. Stevenson, Babú, de R. Berocay, El bosque animado, de W. F. Flórez, El guardián entre el centeno, de J. D. Salinger, El húsar en el tejado, de J. Giono, El lenguaje de las fuentes, de G. Martín Garzo, El libro de las ilusiones, de Paul Aster, La muerte de Iván Illich, de L. Tolstoi, Las crónicas mestizas, de J. Mª Merino, María Bonita, de I. Martínez de Pisón, Mujeres de negro, de I. Aldecoa, Sostiene Pereira, de A. Tabucchi, Un antropólogo en Marte, de O. Sack, Un sultán en Palermo, de Tariq Alí y Novela de ajedrez,
de S. Zweig, entre otras. Títulos, como veréis, para lectores
infantiles, juveniles o adultos, para lectores poco acostumbrados, para
los que buscan nuevos títulos, para aquellos que disfrutan con las
aventuras, los cuentos, los viajes, los novelones, etc., etc. Como
veis, hay de todo, como en botica, que ya lo dice el sabio Refranero
español.
Y cogiendo una de estas recetas literarias, formato
cuartilla, vemos que tiene varios apartados, con unos epígrafes que nos
recuerdan a los prospectos de las medicinas de verdad: Composición,
Indicaciones, Precauciones, Posología y Otras presentaciones (en el
anverso) y Dosis de muestra (un fragmento de unos 30 renglones, en el
reverso). Genial, ¿no? Ahí es nada, que te dan un folleto literario
cuando vas a comprar una caja de aspirinas. Y, cuando vuelves a por
unas juanolas, que te dan otro distinto, el que tú quieras. Y, así,
hasta que se agoten. Ahora que no os paséis, troncos, a ver si os entra
la recititis literariensis y vais a la farmacia de la esquina a por condones con tal de que os regalen la papela.
MI BOTICARIO FAVORITO
Pues hay que felicitar a los implicados en esta original Campaña, Recetas de Lectura,
especialmente a los farmacéuticos de Badajoz, con su boticario en jefe,
el superintendente Cecilio Venegas, al frente. Que es mi mi boticario
de cabecera, mi boticario favorito desde hace años, un tipo bien
plantado y sonriente que cae bien a todo el mundo, a quien es muy fácil
verle haciendo tertulia con las primeras horas de la noche en su
farmacia con otros colegas suyos, además de clientes, vecinos, amigos y
residentes en Badajoz. Uno que, en unión de sus compañeros de Junta de
gobierno --Encarna, César, Manolo y compañía--, está modernizando y
poniendo al día por estos pagos el antiquísimo oficio de dispensador de
productos que alivian y curan desarreglos corporales y espirituales.
Gente que, además de despacharte, te dan mil y un consejos como amigos,
y gratis total, por la cara, consejos que muchas veces te quedan
curado, sin pastilleo ni nada. Que mi Cecilio es uno que sale casi
todos los días en los periódicos y en las teles locales hablando
divinamente de salud, medicinas y farmacéuticos. Como que yo creo que
va para que le den un programa en la tele sobre estas cosas tan
importantes. Que son las que interesan al ciudadano, no los rollos
macabeos que nos meten sobre un tal Cachuli, la Pantoja, el Paquirrín,
el Kiko Matamoros y otras pelanduscas.
Pues ya lo sabéis, colegas, que podéis acceder a este Recetario en cualquiera de las 667 farmacias extremeñas.