Existe en Badajoz una librería de viejo, una, no, la única, la Arias Montano --desde que desapareciera la última, la mítica Rayuela,
en la calle Granados, la regentada por el señor Agapito, todo un
caballero, fallecido el pasado año--, en el 30 de la avenida de Santa
Marina, un sitio privilegiado donde los bibliófilos y amantes de los
libros raros, curiosos o descatalogados pueden hojear con delectación
sus páginas sin las prisas que conlleva la vida moderna. Un sitio
tranquilo, una sala espaciosa, con todo a mano, donde uno puede
encontrar de todo un poco, casi de todas las materias y a buen precio.
Y allí que entramos un día de éstos, saludando en primer lugar a su
propietario, José Antonio Llera Cantero, un profesional del libro
antiguo y de ocasión que lleva aquí 7 años (en julio hace 8), pero con
el veneno dentro desde hace 25, siguiendo la estela de su hermano Luis,
doctor en Filosofía y conocido librero de viejo en San Lorenzo de El
Escorial (Madrid). De este trabajo, ayudando a Luis de Feria en Feria
por toda la geografía española, le ha quedado a José Antonio el sello
indeleble de librero de ocasión, antiquísimo y hermoso oficio, de
locos, benditos locos, diría yo, alargando la vida de miles de libros viejos y fuera de los circuitos comerciales, pero adaptado a los tiempos modernos, con web y
todo, a través de la cual llegan a mercados lejanos, incluso en las
antípodas de nuestra ciudad, con gente interesada por este tipo de
libros.
Con unos 7.000 volúmenes a tu disposición, libro arriba,
revista abajo, en Arias Montano puedes encontrar casi de todo,
incluyendo un fondo extremeño más que aceptable. Y entre todos ellos, a
destacar las secciones de Literatura, Historia, Ciencias, Diccionarios
y Libros infantiles y juveniles. Y, como pude comprobar, con precios
que van de 1 y 2 machacantes a los 340 que vale un facsímil de
Heráldica. Y con una clientela fiel que, según José Antonio, siempre
viene a darse una vuelta periódicamente.
--Aquí, el cliente se
convierte en amigo. Y para ellos somos su librero de cabecera. Que los
hay que vienen a comprarse un libro sobre plantas y acaban llevándose
otro sobre setas venenosas.
Una Librería cuyo fondo se mueve mucho a consecuencia de las periódicas compras de bibliotecas y colecciones particulares.
Pero
lo bueno de esta Librería es que son frecuentes las tertulias que se
organizan en la tienda, con José Antonio y sus clientes hablando de
todo un poco, de política, de la Memoria histórica, o de cosas
aparentemente tan prosaicas como las setas de otoño y el precio de la
gasolina.
--Y es que a mi Librería puede venir quien quiera, que no hace falta venir a comprar, vamos --te lo aclara.
--¿Y cuáles son los libros más antiguos que ofreces?
--Pues
de los siglos XVI, XVII y XVIII, pero los tengo en casa a buen recaudo,
tenerlos aquí se exponen al desgaste. Eso sí, todos ellos los tenemos
anunciados en nuestra web.
--¿Sigues yendo a las Ferias del Libro?
--Sí
que seguimos, pero menos que antes, y es que ya no son rentables. De
Extremadura hemos recorrido, además de la de Badajoz, donde estamos
siempre, las de Cáceres, Mérida, y, de fuera, las de Segovia,
Salamanca, la madrileña Cuesta de Moyano, etc.
Por otra parte, la
librería de José Antonio es una de las fijas en los Rastrillos de
Antigüedades y Artesanías del Casco Antiguo, los primeros sábados de
mes, colocando su puesto en la calle Zapaterías.
Termino llevándome un libro de Cáceres a 5 machacantes y nos despedimos hasta otra. Me da su tarjeta y subrayo su web (www.ariasmontanolibreria.com) y su correo electrónico (info@ariasmontanolibreria.com).
¡José Antonio, librero de viejo de Badajoz, oficio de locos, ha sido un placer!