Parece que hay problemas en Cáceres para aprobar la instalación de un
almacén de El Corte Inglés. Los que mandan en el Ayuntamiento y los que
están a verlas venir en la oposición no se ponen de acuerdo. Como en La
Parrala, que unos dicen que sí y otros, que no. El proyecto de José
María Saponi, el alcalde del PP, es rechazado por los del PSOE por
presunto pelotazo urbanístico. Y los del PP, que no cuentan con la
mayoría absoluta para aprobarlo en un Pleno, necesitan de alguien
ajeno, que rompa la disciplina de partido y se una a los suyos para
conseguir la ansiada mayoría: 13 votos, 13. Y hasta ha intervenido el
todavía presidente de la Junta, Juan Carlos Rodríguez Ibarra,
"regalando" un voto de los suyos para que salga adelante la votación.
Pero el edil mayor de Cáceres dice que nones, y es que le siguen
acusando sus rivales de irregularidades urbanísticas, de ilegalidades
sin cuento, que no lo ven claro, que no, que aquí hay tomate... malayo.
Y él, muy suyo, ha dicho que ¡ea!, ya no quiero ese voto prestado, ¿qué
os habéis creido?, que a honrados no hay quien nos gane. Y así llevan
la intemerata. Todos los días saliendo en los periódicos, las radios y
las televisiones locales. Como si fuera Cáceres un patio de vecindad.
Pues
si esto sigue así --que me parece que va a seguir, que las elecciones
municipales tocan pronto, en mayo de 2007--, voy a pedir que ese Corte
Inglés se instale en mi pueblo, Peraleda de San Román, provincia de
Cáceres. Total, se queda en casa, que eso es lo que queremos todos los
extremeños, ¿no? Un poco lejos sí que estará, en la comarca de la Jara,
donde Cristo dio las tres voces, casi en la linde de la provincia de
Toledo, del embalse de Valdecañas y de Las Villuercas. Limítrofe con
las comarcas del Campo Arañuelo y Los Ibores. Con el alcalde de mi
pueblo, Evelio Carbonero, no hay problemas. Allí no hay polígonos que
recalificar, te regalan todo el suelo que haga falta y en Las Erillas,
en las afueras del pueblo, hay mucho sitio. De sobra. Y como tiene
mayoría absoluta y nadie se ha vuelto tránsfuga, que todo está bajo
control. Y no hace falta que el edificio tenga siete plantas y dos
subterráneas para aparcamientos, con tres de ellas nos aviamos. Que
para aparcar hay mucho sitio fuera. En cuanto a la población, Peraleda
tiene unos 500 habitantes, pero por allí pasan muchísimos cazadores,
pescadores y peregrinos camino de Guadalupe. Así que le voy a mandar
ahora mismito una carta a mi primo Evelio para que le escriba unas
letras al jefazo de El Corte Inglés, Isidoro Álvarez, en Madrid, para
ofrecer los terrenos. Y, si hace falta, le busco una recomendación de
los mandamases de El Corte Inglés en Badajoz, Eduardo Arroyo y Miguel
Luna, que son amigos y vecinos míos. Que seguro que lo apoyan.
Yo creo que la cosa puede cuajar si los mangurrinos de Cáceres siguen puteándose unos a otros. Que así semos
en Extremadura, con tal de que no se apunte un tanto el otro. Así que la
opción de Peraleda puede tener éxito. ¡Hala, asunto arreglado, otro
Corte Inglés en Extremadura!