El pasado fin de semana Badajoz acogería el XIV Encuentro de RR. SS. Económicas de Amigos del País de España y América.
La Económica de Badajoz, recién cumplidos sus primeros 190 años, sería
la anfitriona perfecta. A tal efecto se organizarían diversos actos,
comenzando el jueves 26 con el acto inaugural en su nueva sede de la
calle San Juan, con la bienvenida a todas las instituciones asistentes,
así como una conferencia a cargo de Juan Velarde Fuertes, uno de los
economistas hispanos de mayor prestigio e influencia, con numerosísimos
premios y doctorandos honoris causa
--el Príncipe de Asturias, el más emblemático--, además de incontables
trabajos en su haber sobre la economía española, la economía de la
seguridad social, el pensamiento español contemporáneo y la economía
iberoamericana. Sin olvidarnos de su erudición en gran amplitud de
materias. Con el salón lleno hasta los topes, incluida gente de pie,
con la presencia de numerosos congresistas, socios, economistas y
concejales curiosos, así como gente variopinta de la sociedad y la
cultura pacenses, la mesa presidencial estaba compuesta por el
consejero de Cultura de la Junta de Extremadura, Paco Muñoz, que venía
en representación del presidente de la Junta extremeña, al que no le
fue posible la asistencia por su apretada agenda, el presidente de la
Económica local, Paco Pedraja, el profesor Velarde y, a ambos extremos,
dos dignos representantes de la Sociedad Bascongada de Amigos del País,
la más antigua de España, Fernando Salazar, su presidente, y José María
Ukía, de la Guipuzcoana. Y entre el centenar largo de presentes, con el
todoterrenal Chema Corrales, director general de Promoción cultural, en primera fila,
el abajo firmante, bien custodiado y asesorado: a mi diestra, el
concejal de la cosa en el Ayuntamiento de Badajoz, Nicasio Monterde, el
amo de las perras y de las cartillas del municipio, y a mi siniestra,
Pili, la patronal, que me trajo los oportunos dossieres para seguir en
vivo y en directo la conferencia de apertura.
Presentaría
el acto y al conferenciante Paco Pedraja, que dirigió palabras
cariñosas hacia el profesor Velarde, de quien dijo que, además de todo
lo que se sabía profesionalmente de él, que era de su quinta pero no
diría el año. Coquetería pedrajiana se llama esta figura. Luego supimos
que este humanista integral, era asturiano, de Salas, concretamente, y
nacido en 1927, con un curriculum vitae
de impresión, como de Premio Nobel. Pero lo bueno vendría cuando el tal
Velarde, con sus gruesas gafas de profesor miope y las cuartillas de su
conferencia a mano --"¿Conviene la economía española actual a
Iberoamérica?"-- dio a los presentes un auténtico baño económico,
político, histórico y social sobre el tema. Aderezada con una catarata
de datos, con nombres de economistas y políticos por un tubo, libros
clásicos sobre la materia y sus autores, teorías económicas de toda
laya y condición que en el mundo han sido, estadísticas y porcentajes a
granel, índices del PIB y demás sobre el desarrollo de la economía
mundial desde el siglo XVIII para acá, con especial incidencia en las
de España e Iberoamérica. Y por unos momentos me tuve que pellizcar
porque bien creía que estaba en alguna sesión del Banco Mundial o del
Fondo Monetario Internacional. Y en otros instantes me parecía aquello
una reunión del Banco Interamericano de Desarrollo o de la Organización
Mundial del Comercio, con sus ministros de Economía, asesores y demás
sin perder ripio. Pero qué pasión, qué vitalidad, qué erudición la de
este hombre, aparentemente un ancianito a sopa y buen vino. ¡Qué
equivocados estábamos! Una máquina, señoras y señores, mozuelos y
yogurines, y eso que le falta poco para cumplir 80 tacos, uno menos en
Canarias. Por eso, cuando al final de su conferencia, llevándonos a
paso cuartelero el tío, sobre si convenía o no la economía española
actual a Iberoamérica, que para el profe estaba clarísimo que sí, el
personal, con la boca abierta, no dijo ni que sí ni que no, sino todo
lo contrario. Eso sí, el aplauso que rubricaría su magistral discurso
fue de época. Sobresaliente cum laude. Lástima que se me olvidara preguntarle que cuál es su receta, que manda huevos con el andoba de Asturias, patria querida.
El
omnipresente Pedraja tomaría de nuevo la palabra para hacer uno de sus
floridos discursos, dedicando loas y piropos ajustados, por orden de
antigüedad, a todas las Sociedades y Reales Sociedades presentes.
Además de mostrar su encendido agradecimiento a la Caja de Ahorros de
Badajoz, una de las "hijas" de la Institución, y al consejero de
Cultura, por las obras de restauración que realiza en la vieja sede.
Finalmente,
el consejero de la cosa cultural, Paco Muñoz, encantado de haberse
conocido estando donde estaba, al tiempo que alababa la implicación de
la Económica pacense en la vida ciudadana, cerraría el acto declarando
abierto este XIV Encuentro.
Sólo un fallo que achacar al ínclito
Pedraja y a sus muchachos: ¡y es que se olvidaron de la tarta con las
190 velitas de rigor! ¡Cumpla usted 190 años, que ya es para Medalla de
Extremadura a la longevidad, para que se les olvide la tarta a los
padres adoptivos de la criatura! ¡Pues yo no voy a esperar otros 190
años, ea!
EXPOSICIÓN BIBLIOGRÁFICA
Un
rato después, tras saludar a congresistas locales y forasteros, entre
ellos al simpar cubano Lázaro Tomás Mora, uno que viene de la Habana,
¡casi ná!, nos fuimos con todo el equipo, armados de paraguas, que
llovía sin parar, a la antigua sede de la Económica, en el 1 de la
calle Hernán Cortés. Había una Exposición titulada Badajoz en sus escritores y artistas,
con una muestra impagable de 79 libros y documentos de todas las
épocas, comprendidos entre los siglos XVI y XXI. El más antiguo, la Omnia opera, de San Agustín (1552), y el más moderno, el titulado Badajoz: la vida de una ciudad fronteriza,
de Augusto Rebollo (2002). Y allí que nos juntamos todos, que no cabía
un alfiler, en tanto las amabilísimas Laura Marroquín y Remedios
Sepúlveda, auxiliares de las dos Bibliotecas, nos atenderían con sus
catálogos y sus sonrisas. Y, entre libros raros y curiosos por aquí y
conversación animada por allá y acullá, nos enteramos que las
venerables vitrinas --un total de 54--, las que contienen libros y
documentos de extraordinario valor, han sido restauradas recientemente
por la Consejería de Cultura. Trabajos que serán ampliados más adelante
con la instalación de un sistema de alumbrado como Dios manda y la
restauración de las bellas pinturas del techo, una de las cuales
refleja el santo y seña de nuestra Económica: "Enseñando Fomenta". Esta
interesante Exposición bibliográfica estará abierta hasta el 31, en
horarios de 10 a 12 y de 19 a 21.
Al día siguiente, los congresistas tuvieron tiempo para el trabajo, dividido en ponencias ad hoc,
así como para las visitas guiadas, las recepciones oficiales, el
cafelito a media mañana y demás, quedando encantados de la hospitalidad
y las atenciones de los extremeños, en este caso, los pacenses. El
sábado, los congresistas harían turismo guiado a la cercana Elvas,
poniéndose el broche de oro a los fastos celebrativos del XIV Encuentro
de RR. SS. Económicas Amigos del País de España y América.
¡Felicidades por esos 190 años y enhorabuena!