¡Se acabaron los problemas! ¡Todos! Los sentimentales, los familiares,
incluso, los de empresa y comerciales. Que ha llegado a Badajoz Luiza Elena Márquez, una orientadora espiritualista sensitiva (sic)
brasileña, y anda repartiendo por las calles céntricas su tarjeta de
presentación. Ofreciendo sus servicios, que son: "Orientación y
anulación de problemas en su empresa (resic),
comercio o familiares. Envidia, mal de ojo, por la Federación
Espiritualista afro-brasileña". Y, más adelante: "Nosotros no hacemos
brujería, solo quitamos y hacemos limpiezas para el amor (requetesic), energia del aura". Y remata la tarjeta de marras: "Trabajos personalizados, seguros y con honestidad" (supercalifragilisticoespialidosic). Sólo falta que viniera el modo de pago, si al contado en billetes de 500 € (los binladen, que no hay quien los encuentre), por VISA, cheque al portador o transferencia a un banco de Suiza.
Pues
esto es lo que hay, hermanos. La tal Luiza Elena, una vedora
posmoderna, que lo arregla todo. Nada de psicólogos, ni orientadores
familiares, ni letrados laboralistas ni poner una vela a San Judas, el
abogado de los casos difíciles e imposibles.
La tarjeta no indica el
local, y no sabemos si hay que ir a Valdepasillas, a San Roque, a La
Estación o al Quinto pino. Vienen unos teléfonos para la "cita previa",
llamando al 924, tal y tal o al 663, tal y tal. Y las consultas, de
lunes a sábado, de 10 a 20 horas.