Mi amigo Juanito Hernández, del Badajoz de toda la vida, me manda el escrito adjunto, disientiendo
cariñosamente de mi escrito anterior sobre el Cambio de hora que nos aguarda, que yo calificaba
de pamplinoso. Pues ahí queda eso, don Juan. Y agradecido por tu valiosa opinión.
Por la transcripción.
_________________________________________________
Amigo Pedro: Leo con interés lo que escribes, tus acertadas crónicas y comentarios,
pero en esta ocasión disiento de tu opinión. Es para mí un pecado que la masa trabajadora
permanezca acostada mientras ya brilla el sol por Oriente. Es luz natural que hay que
aprovecharla, no sólo porque lo hayan acordado muchos señores sesudos de muchos países,
sino because es cosa divina y práctica.
Un abrazo.
Juan Hernández Rodríguez.