Avanza otoño y con la llegada de las lluvias y del fuerte viento que
abate ramas y hojas secas, están apareciendo miles de flores
artificiales en los portales y escaparates de los bazares y tiendas
todo a 0,60 €. Son las flores que muchos pacenses, especialmente los
integrantes de los sectores humildes y populares, adquirirán para
adornar las tumbas de sus deudos en los dos cementerios de la ciudad.
Se avecina el Día de Todos los Santos (miércoles, 1 de noviembre,
festivo) y el Día de Difuntos (el 2), y hay que tener listos las
manojos y ramos de flores que orlarán las tumbas y los nichos de los
seres queridos. A diferencia de las flores naturales --que también
serán objeto del deseo de las familias pacenses, que en Badajoz hay
magníficas floristerías, pero en menor proporción, dado su carácter
efímero y volandero, además de más caras--, las flores de plástico
aguantan semanas, meses y el año entero si es preciso, adornando las
lápidas y las tumbas de los familiares muertos.
Y las hay de todos los colores, de todas las formas y
tamaños y de todos las especies, a cual más bella, todo un prodigio de
reproducción industrial: rosas, claveles, azucenas, jacintos,
campanitas, dalias, margaritas, jaras, tulipanes, lirios, girasoles,
nardos, gladiolos, hortensias, gardenias, orquídeas, camelias,
narcisos, crisantemos, jazmines, pensamientos, prímulas...
Y de
todos los precios. Que esta mañana, al pasar por la avenida de Fernando
Calzadilla, me he fijado en las flores que abarrotan los portales de
entrada de los bazares chinos y los escaparates de algunas tiendas todo
a 0,60 €, en la acera de los impares, y la mayoría de ramitos están a
0,85 euros, aunque también los hay a 1, 1,50 y 1,80 euros. Sin
olvidarme de los más baratos --y más pequeños--, a 0,60 y 0,75.