Enorme sorpresa nos hemos llevado al conocer la realidad de la cueva de
Maltravieso, en Cáceres, su pasado y, sobre todo, sus posibilidades de
futuro. Ahí es nada, saber bastante más de lo poquito que sabíamos
sobre los primitivos pobladores de estos territorios, hace ahora unos
350.000 años. Gracias, todo hay que decirlo, a una exposición
itinerante que ha recalado ahora en Badajoz, en la planta baja de la
Biblioteca de Extremadura, en la Alcazaba pacense. Porque la citada
exposición, titulada precisamente La cueva de Maltravieso: Cáceres hace 350.000 años,
hace un recorrido de la historia de la cavidad desde su descubrimiento
fortuito en 1951, mientras se realizaban unos trabajos de explotación
de unas canteras de caliza en el antiguo camino de Maltravieso, hasta
los tiempos actuales. Y en la exposición citada, a través de paneles
explicativos, mostradores y vitrinas, puede uno seguir con atención las
diferentes etapas investigadoras por las que ha pasado la cueva, de la
que muchos extremeños sólo conocíamos la estampa de su entrada, una
gran oquedad cerrada por una reja. Pues resulta que, después de
diversas vicisitudes, entre ellas el abandono y el saqueo de sus restos, es a partir de 2001 cuando el equipo de
investigación Los Primeros Pobladores de Extremadura,
comandado por Eudald Carbonell, Antoni Canals --atención a este
hombre-- e Isabel Sauceda, con la colaboración y apoyo de la Asociación
de Estudios Arqueológicos Extremeños, la Asociación de Estudios
Paleolíticos Extremeños y la Consejería de Cultura de la Junta de
Extremadura, elabora un proyecto integral de intervención en la cueva
de Maltravieso, en el que se incluyen las primeras excavaciones
arqueológicas en la cavidad y un programa científico para el estudio de
la geología y de los materiales descubiertos en los diferentes sectores
excavados. Porque Maltravieso, la gran desconocida todavía, alberga
diferentes manifestaciones artísticas en sus paredes, como numerosos
grabados de manos en negativo (hasta 71 improntas detectadas) y otros
motivos zoomorfos (bisonte, cabra, caballo, ciervo, rinoceronte, oso
pardo) e ideomorfos (triángulos), de alto contenido simbólico, propias
todas ellas del Paleolítico superior. Y entre los restos encontrados en
esta cueva, usada también como refugio y cubil por los animales
salvajes, destaca la presencia de algunos muy llamativos, como la
hiena, el león, los caballos y los ciervos. Y aunque de 1951 datan los
primeros hallazgos de calaveras y restos humanos fragmentados, es a
partir de 2003 cuando tiene lugar el gran descubrimiento: indicios de
la presencia humana anterior a los autores de las pinturas.
Con lo
que los objetos fabricados en piedra por los primeros homínidos, sus
herramientas de trabajo, junto a huesos de animales hace que
Maltravieso haya entrado en el selecto "club" de los grandes
yacimientos pleistocenos de Europa.
UNA VISITA GUIADA
Esto y otros asuntos más, todos ellos apasionantes, contados con detalle a pie de
Exposición por Antoni Canals, comisario de la misma, hicieron que el
día de su inauguración, el pasado día 5, quedáramos gratamente
sorprendidos a la vista de los materiales expuestos. Consistentes en
una veintena de paneles explicativos (tecnologías líticas, utensilios),
varias vitrinas con restos de homo sapiens sapiens
(costillas, vértebras, huesos del cráneo) y de la fauna pleistocena
(caballo, toro, oso pardo, rinoceronte), etc. Antonio Canals i Salomó,
un catalán sobrio y pedagogo al que la arqueología le corre por las
venas, uno de Vilanova i la Geltrú para más señas, estuvo realmente
magnífico como guía. No en vano Canals es investigador docente del Área
de Prehistoria de la Universidad Rovira i Virgili, de Tarragona. Estuvo
arropado por gentes de su equipo, como Isabel Sauceda, Nova Barrero y
Abel Morcillo. Sin que faltara un representante de la entidad
patrocinadora, la Fundació Caixa de Catalunya, Ricardo Camacho,
subdirector de una oficina pacense.
Para completar la información nos dieron un sencillo Catálogo de 20
páginas, ilustrado a todo color, Catálogo que cualquiera puede
solicitar gratuitamente enviando sus datos personales a esta dirección
de correo electrónico: eppe@prehistoria.urv.net.
La Exposición estará abierta hasta el 16 de octubre y merece la pena
visitarla con guías del equipo de Canals. Habrá visitas guiadas para los grupos de escolares que lo
soliciten.
Muchachos, equipo de Canals y compañía, ha sido un placer conoceros. Y gracias por vuestro trabajo en Maltravieso. Modélico.