9 de Septiembre, 2006
¿Cómo lleváis lo del síndrome post-vacacional ese?
Seguro
que ya os habéis reenganchado a la oficina. Que ya estaréis haciendo
las listas en el cole, que el curso comienza pronto. Que dicen los
expertos que "la vuelta a la rutina, la necesidad de adaptarnos a los
horarios, el trabajo que espera como una pesada carga, hace que podamos
sufrir cansancio, desgana, angustia, ansiedad y cierta melancolía
agudizada por el cambio de tiempo y las primeras lluvias". Pero que no
es para preocuparse, no, que sólo es pasajero. Que es un "proceso de
adaptación", oiga. Y aconsejan los que saben que se vayan haciendo
las cosas poco a poco, sin carreras ni excesos. Que se organice uno
bien en el trabajo pero que se distraiga también con otras actividades
culturales y sociales. Y que se recuerde todo lo bonito de las pasadas
vacaciones. Sobre los atascos y los precios del alquiler del
apartamento y las comidas en el chiringuito de la playa, corred un tupido velo.
PAMPLINAS DE LA MODERNIDAD Pues
a mí me parece que hay mucha pamplina suelta con tanta angustia existencial
post-vacacional, oiga. Que hace veinte o treinta años este síndrome o
lo que sea por la vuelta al trabajo no lo conocía nadie en España. Ni
nadie se angustiaba por volver al curro. Ni nadie se daba de baja
porque estaba cansado antes de coger el pico y la pala. Y creo que
estas son cosas que se han sacado de la manga los sindicalistas y demás
chupópteros del sector Servicios --ya saben, las Administraciones, el
comercio, los transportes, el turismo, la enseñanza, la salud, el ocio,
etc.-- para hacerse los interesantes ante los ojos de los trabajadores
y perpetuarse en los cargos, sin dar un joío palo al agua. Porque,
digo yo: ¿tendrán la depre de marras los albañiles, los mineros, los trabajadores de los altos hornos, los
agricultores, los ganaderos, los pescadores de atún y los cazadores de
ballenas, entre otros recios oficios? ¿Se quejan antes de ponerse a
trabajar los chinos, los alemanes y los japoneses? ¿Síndrome
post-vacacional dices? ¡Amos, anda!
|
Sellados, pinturas de Enrique Castañer
Coincidiendo con el arranque del curso en todos los órdenes, la Sala de
Exposiciones del Gran Hotel Casino de Extremadura inició también su
andadura con una exposición más que interesante. En esta ocasión, el
polifacético Enrique Castañer Salvador --además de pintar, escribe,
publica y trabaja en un Museo--, cuelga 18 de sus obras en una
Exposición titulada "Sellados". Utilizando el óleo y unos colores
pálidos y transparentes, el autor presenta un universo simbólico donde
la ensoñación onírica y la abstracción figurativa le llevan a desnudar
la realidad, dejándola en su esencia. Por lo que allí podemos observar
esbozos de figuras, rasgos brumosos y formas simplificadas hasta el
extremo, rozando el impresionismo. El pintor valenciano, aunque
afincado en Murcia, se nos muestra aquí como el pintor de las
emociones, de los sentimientos: la alegría, la tristeza, la ausencia,
la desolación... Y, por si fuera poco, su contemplación nos lleva a la relajación, a la paz interior, al reencuentro con uno mismo.
Así y todo, el arte, la expresión de los sentimientos y las emociones
en un soporte y, por consiguiente, su adquisición y disfrute, sabemos
todos que son mensurables. Por lo que os repaso los precios del
catálogo: entre los 1.700 machacantes (4 cuadros) y los 2.300 (los
restantes).
GRATA JORNADA Como ya es costumbre en la Casa,
José Antonio Carretero, asesor cultural del Gran Casino, hizo la
presentación del artista, que lleva a su espalda un enorme currículo de
trabajos, exposiciones y críticas elogiosas. El pintor, un tipo abierto
y sencillo, con estudios de Bellas Artes y Psicología, nos abriría su
almario, como un filósofo de la pintura, sobre estilos, técnicas,
gustos y demás. Durante la copichuela, donde se sirvieron unos pinchos
de diseño del simpar chef Iván García, hubo tiempo para la amigable
tertulia, teniendo en cuenta que allí había gente de la cultura local,
como el pintor Paco Morán y el profesor y poeta, Faustino Lobato,
acompañados de sus respectivas. Y por nuestro José Antonio Carretero
nos enteramos que la Sala va viento en popa y ya la tienen cubierta de
exposiciones hasta... ¡marzo de 2008! Y que la próxima será la de un
cacereño experto en...¡vinuelas, pinturas al vino! ¡La repera limonera!
Por lo que, entre dimes y diretes, con anécdotas sabrosísimas sobre un tal Pedro Montero que no era Pedro Montero, los pinchos, los zumos y unas
copichuelas de manzanilla y barbadillo,
quedamos como unos señoritos. Y en un aparte, después de darle mi
opinión poco autorizada, que va Enrique y después de agradecerlo, que
dice sentirse encantado de exponer en Badajoz, que la ciudad, lo poco
que ha visto de ella, le gusta, que se ofrece para cuando vayamos a
Murcia, la huerta de Europa, como él dice, que trabaja en el Museo de
El Valle, concretamente en el Centro de interpretación La Luz, que ahí
va mi teléfono, tal y tal. Y aquí, su único fallo de la noche, un fallo
que me deja "sellado": ¡no tiene correo electrónico el menda! Después
de tres despedidas, tres, nos recogemos, no sin antes recomendaros esta
Exposición, que estará abierta hasta el 1 de octubre. ¡Enrique, ha sido
un placer!
|
¡Vivan los novios!
Este sábado había bodorrio en Santo Domingo. Se casaba la hija de mi
buen amigo Guillermo Pérez Álvarez, tesorero de la Cofradía que saca
más pasos en la Semana Santa pacense --cuatro--, la Cofradía del Cristo
del Amparo, Cristo de la Fe, Ntra. Sra. de la Piedad y Ntra. Sra. del
Mayor Dolor --la antigua de los sastres--, radicada en esa Parroquia. Y
allí estaban, esperando a Silvia, la novia, la plana mayor de esta mi
Hermandad, vistiendo de tiros largos, con su hermano mayor, Joaquín
Rodríguez García, al frente, rodeado de todos sus fieles y
colaboradores, con las señoras, señoritas y yogurines luciendo los últimos modelitos. Como
mandan los cánones, la novia, que iba de impresión, llegaría con 20
minutos de retraso a la iglesia, con el novio comiéndose las uñas.
Después de la ceremonia religiosa, los novios y sus invitados celebraban el ágape nupcial en los salones de Dardy's, en la avenida de Elvas.¡Enhorabuena! ¡¡Vivan los novios!!
|
¿Qué pasa con los pavos de Castelar?
Los populares pavos de Castelar, los conocidos acientíficamente como pavonis castelarinus pacensis,
parece que tienen un problema, Houston. Los magníficos pavos reales que
tienen colonizado el parque de Castelar y alrededores, se están
escapando cada vez que quieren del convento. Además del cercano hotel
Zurbarán, que lo tienen como su Casa de acogida en las horas diurnas,
donde comen, se pasean y hasta anidan, unas veces se van a pasear por
la plaza de la Soledad y otras, al mismísimo patio del colegio San
Pedro de Alcántara, en la zona de San Agustín. Pero es que ahora se van
de picos pardos por otros andurriales, como la avenida de Colón, donde
hemos visto este mediodía a uno de ellos, un soberbio macho. Picoteando
aquí y allá en lo setos laterales del hermoso bulevar. Y tengo las
pruebas, que le hice un par de fotos. Por lo que habrá que ponerse en
contacto con la concejala verde del Ayuntamiento, Cristina Suárez
Bárcenas, por si se trata de una insubordinación. Y ya se barajan
algunas hipótesis. Una, que no están contentos con la comida que les
dan sus cuidadores del parque y los camareros y cocineros del hotel,
por lo que se van por esos mundos a buscar con qué llenarse el buche.
Que todos los días, comer siempre lo mismo, cansa. Otra, que se trata
de individuos aislados que están hartos de las pavadas y mariconerías
de sus congéneres y se buscan nuevas amistades en otros lugares. Y la
última, que son pavos jóvenes e inmaduros que se escapan de casa en
busca de aventuras, hartitos de recogerse a las doce de la noche en las
copas de los árboles del parque, todos los fines de semana del año,
salvo por la Feria, que lo pueden hacer a las dos.
|
En el día de la Natividad de la Virgen
Ayer, día de la Natividad de la Virgen y fiesta grande en Extremadura,
con celebraciones religiosas en Guadalupe (Cáceres), media España ardió
en fiestas y regocijos. Como en Oviedo, en honor de Ntra. Sra. de
Covadonga, en Canarias, por Ntra. Sra. del Pino, en Málaga, por Ntra.
Sra. de la Victoria, en Valladolid, por Ntra. Sra. de San Lorenzo, en
Segovia, por Ntra. Sra. de Soterraña, en Orihuela (Alicante), por Ntra.
Sra.de Montserrate, en Lora del Río (Sevilla), por Ntra. Sra. de
Setefilla, en Barcarrota (Badajoz), por Ntra. Sra. de Soterraño, etc.,
etc. Así que cogimos el camino la patronal y el que suscribe y, bien
peripuestos, nos fuimos a misa a la Catedral. Y allí, entronizada en un
altar provisional --el altar mayor está siendo restaurado--, bajo el
mismísimo lucernario de López de Ayala, junto a uno de los púlpitos,
estaba la serena imagen de Ntra. Sra. de la Soledad, Patrona de
Badajoz. Con su característica estampa de dolor contenido y rodeada de
cientos de flores blancas --nardos, claveles y gladiolos--, la
imagen sagrada aparecía revestida con un rico terno de terciopelo
negro, bordado en plata, uno de sus trajes de gala. Y, como de
costumbre, aureolada de joyas de extraordinario valor: una soberbia
corona-rayal en plata sobredorada, recientemente restaurada, un
larguísimo rosario de oro y, a sus plantas, una media luna de plata. Y
en su pecho, la gran cruz de Isabel la Católica, donada por el que
fuera primer presidente de la Junta preautonómica extremeña, Luis
Ramallo. El
templo estuvo materialmente lleno de fieles y devotos, especialmente
mujeres, con sus medallas al cuello. Tal, que hacía tiermpo que no se
veía un lleno parecido en la Seo pacense. La Hermandad, sabedora de la
gran respuesta popular que concita la Patrona, había dispuesto
numerosas sillas supletorias, con lo que los asistentes, esparcidos por
todas las naves y capillas de la Catedral, estuvimos cómodamente
sentados. Para mejor seguimiento de la novena, media docena de
pantallas, estratégicamente situadas, permitieron a los de atrás seguir
la liturgia del día. La misa, oficiada por tres sacerdotes y animada
por el coro que dirige el canónigo Francisco Barroso, concluiría con
una concurrida entrega de diplomas y medallas a los antiguos y nuevos
hermanos. Entre los que no tengo más remedio que reseñar al más
chiquitín: Alejandro, un pipiolo de sólo un mes de vida, que estuvo
arropado por sus padres, abuelos, hermanos y tíos, todos ellos miembros
de la Hermandad de la Patrona, bien como costaleros, bien como
nazarenos. Por lo que al final, el novísimo hermano de la Soledad, con
su cinta blanquinegra al cuello y su chupete reglamentario, fue pasando
de mano en mano para ser fotografiado tropecientas veces delante de la
Virgen. Todo ello ante la mirada paternal y complaciente del hermano
mayor, el doctor Joaquín Gil y Juan --habló y no paró de lo bien que se
está en la restaurada Ermita, como lugar de oración, y de la acogida
que dispensarán a los jóvenes discapacitados pacenses--, y de algunos
miembros de su Junta, entre los que pude saludar a Arturo Gutiérrez y
José María Blanco, dos "todoterrenos" cofradieros de los muchos que
hacen grande la Semana Santa de Badajoz.
|
|
El Blog
Alojado en
|