Y medio kilo de testosterona natural por barba, los Gasol y compañía
han escrito una de las páginas más hermosas del deporte español al
clasificarse, por primera vez en su historia, para disputar la
finalísima del Mundial de baloncesto de Japón, frente a Grecia. En un
partido de los que hacen afición y en un final de infarto, los
españoles sufrieron para ganar por la mínima (75-74) ante los correosos
argentinos, que repartieron leña para caer malo. Hacía tiempo no
sufríamos los españolitos en un partido, con final tan angustiosa. ¡Muy
bueno lo vuestro, "gasolineros"! ¡Pero os habéis podido cargar a medio
país, especialmente entre los aficionados talluditos al basket! ¡Que
los corazones de los jubilatas y pensionistas no están para estos
trotes, tíos!
Y
los griegos, que las metían todas de 3, que han mandado a su casa a los
americanos, nada menos que a los...¡inventores del baloncesto! ¡Ver
para creerlo!
Ahora sí que tenéis la oportunidad de vuestras vidas,
Pepu Hernández y compañeros mártires. No la podéis desaprovechar. Los
trenes buenos no pasan siempre cuando uno quiere. Este del campeonato
del Mundo tenéis que cogerlo como sea, con sangre, sudor y lágrimas,
como hacen los triunfadores. Y no me vale que me duele aquí y que me
duele allí, que si Gasol tiene el pie hinchado, que si esto, que si lo
otro. Que yo me sé de muchos cojos que corren que se las pelan, sin
acordarse de lo que tienen, cuando están motivados. Y si hace falta,
ponedle muletas o una silla de ruedas, que el tío no querrá perderse la
gran ocasión. El cielo lo tenéis a tiro. ¡Ánimo, muchachos, que la
gloria os espera!