Pues ya se está oyendo esta frasecita por todas partes. Ahora que va a
comenzar el curso, la actividad en general, en Badajoz no se oye otra
cosa. La gente que anda diciendo "¡Pues de este año no pasa!", referida
a sus planes, proyectos y anhelos para la temporada que principia. Y el
caso es que el abajo firmante conoce a más de uno y a más de dos por
estos lares, que vienen diciendo desde los tiempos del cuplé que
quieren dejar de fumar, de beber, de gastar tanto, que quieren hacer
ejercicio para rebajar peso, esto y lo otro. Pero llega el curso, el
año, y al mes se les ha olvidado todo lo pensado y previsto con
anterioridad. Si te he visto, no me acuerdo, vamos. Donde dije "digo",
digo "Diego".
Para
ayudar a tanto flojera como anda suelto, a tanto cobardica que se
escaquea a las primeras de cambio, a tanto cuentista que lo que quiere
es fardar delante de propios y extraños, aquí va una Decálogo
con los principales objetivos que la inmensa mayoría de paisanos se
propone al iniciar la temporada. A ver si así conseguimos animarles de
nuevo y no se rajen más:
1. Aprender Inglés de una puñetera vez (con nativos altos, rubios y de ojos azules, mejor).
2. Dejar de fumar (los tres paquetes diarios de Ducados que se meten algunos entre pecho y espalda).
3.
Perder los 5 kilos que nos sobran corriendo todas las noches por los
"circuitos" atléticos del colesterol (especialmente, por los puentes
que tengan luces --esa es otra-- y La Granadilla). Se puede sustituir
haciéndolos en bici, pero no vale meterse antes cuarto y mitad de
testosterona.
4. Dejar de empinar el codo como un descosido
(desde la mañana hasta por la noche, pasando por la mediodía y la tarde).
5.
Sacarse al carné de conducir, el de los puntos (que hay gente que se
pone de los nervios a la hora de coger un volante). Si no se va a
conducir, porque no se tiene coche, pueden venderse por Internet los 8
puntos que te den.
6.
Ordenar la biblioteca doméstica (y colocar como Dios manda los cientos
de libros puestos encima de mesas y otros muebles, o tirados por los
suelos, apilados en montoneras).
7.
Ordenar el armario y "sanearlo" (esos que aún conservan decenas de
prendas de cuando la guerra de Cuba), que ya es hora de tirar lo viejo,
caduco o trasnochado. O mandar las prendas a la señá Pili, la
"vestidora" del marimanta de Las Candelas de Santa Marina.
8.
Aprender a pintar un cuadro al óleo, para ponerlo en la salita de
entrada (preferentemente, el típico paisaje extremeño, con su cielo, su
encina, sus hierbas, sus pajaritos y su charco; si hay un guarro, mejor
que mejor). No valen fotos ni copias, hay que ir al campo campero.
9. Aprender la técnica del encaje tradicional de bolillos, para calmar el estrés. Mínimo, un cuatrimestre.
10.
Hacer una carrera universitaria por la UNED, a ser posible en el centro
asociado de Badajoz (que llevamos esperando que se abra desde Julio
César y Cleopatra).
Se pueden hacer otros Decálogos parecidos, pero con éste creo que basta y sobra. ¿Lo intentamos de nuevo, otro añito más?