Una de las peculiaridades de esta suma de realidades nacionales en que algunos están convirtiendo a España es, qué duda cabe, la riqueza y la variedad de todas sus regiones en los ámbitos de la Geografía y el Medio ambiente, la Historia, el Arte, la Cultura, en suma. Y uno de los aspectos más llamativos de esta última es el que hace relación a su gastronomía, a las buenas viandas y a los ricos caldos de cada lugar, al comercio y al bebercio, que dice mi tía Federica, la del pueblo. Y siguiendo la sabia máxima de que “allá donde fueres haz lo que vieres”, nada mejor que una inmersión gastronómica donde se pasa las vacaciones de verano. En este caso, en sus vinos. Bebida de dioses que, en su justa medida, nos acompaña en la buena mesa, en las fiestas y en un sinfín de acontecimientos sociales.
Huelva, la “tercera” provincia extremeña, su salida natural al mar, está estructurada, de Norte a Sur, en tres grandes zonas geográficas: las tierras altas, con la Sierra de Aracena y los Picos de Aroche, las llanas, con El Andévalo, la Cuenca minera y El Condado, y las bajas, con las Marismas y el litoral, el conocido turísticamente como la Costa de la Luz. Y es en El Condado, lindando con la provincia de Sevilla y atravesado por la A-49 y la N-431, donde se producen y elaboran los mejores caldos de la provincia.
Con su propia Denominación de Origen –El Condado de Huelva--, podemos saborear sus blancos afrutado y secos, tintos con cuerpo, originales espumosos y no menos exclusivos brandis. Y aunque podemos beberlos en cualquier lugar del Suroeste ibérico, sus viñedos y bodegas las podemos encontrar en lugares como Bollullos Par del Condado, La Palma del Condado, Niebla, Bonares, Rociana del Condado, Paterna del Campo, Chucena, Villarrasa y Villalba de Alcor, entre otros. Y es de esta última localidad, precisamente, de donde procede un excelente vino blanco joven, seco afrutado, el Marqués de Villalua, un condadodehuelva cosecha 2005, elaborado y embotellado por las bodegas de su mismo nombre, en la precitada Villalba de Alcor, y que se ha convertido en mi preferido en esta acogedora playa andaluza. Aunque con un pero: en su etiquetado no viene información
alguna sobre la variedad de uva empleada. Lo contrario que otros de la misma camada, como el Mioro, de las bodegas Privilegio del Condado, cuyos vinos afrutado emplean la variedad denominada zalema. Así y todo, ideal para copear, acompaña divinamente a los quesos frescos, a las sopas y cremas, y a los pescados y mariscos, debiendo servirse entre los 5 y los 8 grados.
¡Un Marqués en el Condado! ¡Pues ha sido un placer!