Agosto, mes de vacaciones por excelencia en España, es también tiempo
de trasiegos familiares por toda la geografía de lo que aún se parece a
una piel de toro, España. Hay que aprovechar estos días para hacer los
larguísimos y pesados traslados, llevando la casa a cuestas. Como los
caracoles. Y es de esta forma como un querido amigo, apasionado
badajocense, baranda de ITAE, miembro activo de la Asociación de
Empresarios del Casco Antiguo de Badajoz y de La Económica y unos cuantos etcéteras más, Antonio García Salas, Noni,
se ha liado la manta a la cabeza y se ha traido a Badajoz a toda su
familia desde Barcelona, donde residían. Porque desde hace un montón de
años, Antonio era un tío que vivía a caballo entre Badajoz, donde
trabaja como empresario y economista, y Barcelona, donde vivía en amor
y compaña de su parienta, su Tere del alma, y de sus cuatro zagales,
Marta, María, Pol y Nina. Haciendo del "puente aéreo" Talavera
Airport-Barcelona El Prat-Talavera Airport su medio favorito de
comunicación. Y, así, tan campantes, hasta que no ha mucho, tras una
puesta en común donde hubo más de una lágrima de nostalgia por lo que
dejan atrás, decidieron compartir juntos el día a día y el mes a mes.
Y creo que dijeron eso tan memorable:
--¡Nos vamos a Badajoz!
Y
aquí está la familia al completo en la Casa de la Pradera, que han
llegado hace poco, vivitos y coleando, y que se hallan montando su
hogar, dulce hogar, en una céntrica casa de las cercanías de la
plazuela de Santo Domingo.
¡Tenemos nuevos vecinos! ¡Pues
bienvenidos a Badajoz, una de las ciudades más antiguas y acogedoras de
España, Tere y la chavalería andante! ¡Y mi enhorabuena, Noni!