Entre la correspondencia de la primera semana de Julio, quitando las de
siempre, las que te cuestan un ojo de la cara y parte del otro --luz,
agua, electricidad, bancos, teléfono, El Corte Inglés, etc.--, además
de las que traen invitaciones a actos culturales --Junta de
Extremadura, Consejería de Cultura, Ayuntamiento de Badajoz, Museos de
la ciudad, Gran Hotel-Casino, etc.--, éstas gratis, por el morro, menos
mal, resulta que me viene una carta singular, con sus sellos y todo.
¡Nada menos que de la Embajada de España en Praga, la hermosísima
capital de la República Checa, en el corazón mismo de Europa! ¡Tierra
de Kafka, Rilke, Havel, Dvorak, Iván Lendl...! Y remitida por un tal
Ramón Machón, con un librillo de poesía dentro. Extremeño peculiar y
atípico a quien no tengo el gusto de conocer y que, gracias a mi blog
en Internet, nos hemos puesto en comunicación, intercambiando
opiniones, direcciones de correo y, en este caso, libros. Y resulta
que, además de un montón de cosas --lector de español, traductor de la
Embajada de España, intérprete y patrón de la librería internacional,
galería y café U Knihomola, de Praga-- el tal Ramón que va y que se
dedica a escribir poesía en sus ratos libres. ¿Pero de dónde los saca?
¿Cuántas horas tiene el día para el andoba? Y, por lo que he leído,
como los mismitos ángeles. Y el librillo que me manda es su última
obra, El Amor, ese animal dormido,
primer premio de Poesía de YoEscribo.com (Barcelona, 2005), con el que
se embolsó el colega nada más y nada menos que 3.000 machacantes. Una
pastizara.
EL AUTOR
Le pedí unos datos biográficos y mi Ramón que me los manda casi de inmediato, que reproduzco para que lo conozcáis mejor:
Nací
en Valencia (Cuart de Poblet) porque a mi padre, militar de aviación,
lo destinaron allí en los años sesenta del siglo pasado, pero él y mi
madre son de Santa Amalia. Así que en mi casa siempre se han
combinado a la perfección la paella y el gazpacho extremeño. Al girar
la cabeza siempre me he encontrado con Portugal a un lado, y el
Mediterráneo al otro, porque los primeros seis años de mi vida los pasé
en sus orillas. En el 72 volvimos a Extremadura, y en el 83-84 me
marché a Madrid para estudiar, y de allí a la entonces Checoslovaquia,
hoy República Checa. Aquí enseñé español, y trabajé en diferentes
asuntos antes de entrar en la Embajada de España en Praga, como
administrativo y traductor. Así que soy burócrata, poeta, músico
frustrado, posible escultor, y vete a saber cuántas cosas más, siempre
alrededor de lo inútil y del arte. No he podido prescindir de la
escritura, aunque lo he intentado, y tampoco consigo dejar de fumar. La
poesía, a veces, ha sido perjudicial para mi salud, pues la obsesión de
escribir ha llegado a agotarme mentalmente, en temporadas de especial
intensidad vital y creativa, que suelen coincidir. Ahora vivo en Praga
(...), viajo los fines de semana a Alemania, Polonia y Eslovaquia
(...), pues esto de estar en el corazón de Europa tiene la ventaja de
estar cerca de todo, excepto de España y Extremadura.
LA OBRA
La
obrita, de 50 páginas, contiene XVIII poemas apasionados, sensuales y,
en ocasiones, perturbadores. Todos van sin título y no dejan
indiferente a nadie. Como prueba de lo que digo os traslado uno de
ellos, el XVI:
Avísame cuando el hielo rompa
cuando la leche suba cuando el sol
deponga su actitud escurridiza.
Entonces saldré a zancadas
gritando espumas al aire
como hijo de acantilado,
con los ojos inyectados
en la sangre iluminada del deseo.
Avísame a la hora de los perros,
cuando las lagartijas del asfalto
cierran de placer los ojos.
Vestido de levita blanca saldré
a las calles de ese mediodía exacto:
Cuando la sombra de un hombre cabe
bajo las suelas de sus zapatos.
Saldré atrapador de gozos
husmeando las esquinas de tu cuerpo
silente, plácido, impasible,
multiplicado.
Finalmente,
el traductor, intérprete, librero, pintor, escultor, músico, etc.,
además de poeta, que va y me lo manda dedicado. Todo un señorial
detalle:
"Para Pedro Montero, estas pocas palabras todavía
inciertas. Con mi agradecimiento y amistad. Ramón Miguel Machón Pascual
(rubricado). Pragajoz (sic), 26 Junio 2006".
Y ya para que lo nombremos cónsul perpetuo y honorario de Badajoz y Extremadura en la República Checa, que va y me
cuenta que "sigo leyendo el Avisador desde Pragajoz (sic), donde el Guadiana se convierte en Moldava y la Alcazaba en Castillo".
***
¡Gracias,
señor embajador en Pragajoz..., digo, señor traductor, músico,
intérprete, escultor, poeta y no sé cuántas cosas más! ¡Ha sido un
placer leer tu librillo!
Aquellos que queráis estar al loro de su
obra, podéis consultar la página web de Yo escribo
(http://www.yoescribo.com), donde podéis leer sus páginas, una vez
registrados convenientemente, bajarlo de Internet o pedir el libro
directamente al departamento de librería.