Esta mañana, al ir a por el periódico, que me enrollo con el orondo,
amable y servicial Manolo Lobato, mi kiosquero favorito, que lleva dos
años en el kiosco --situado estratégicamente en las proximidades del
antiguo "lejío de los chinatos", el que fuera solar del histórico
cuartel de Menacho, ya desaparecido, hoy modernísima plaza de
Conquistadores--, junto a su santa esposa, vendiendo de todo un poco:
periódicos, revistas, chucherías, helados, libros, discos y...
¡tabaco!. Este último, a través de máquinas expendedoras, nuevitas y
flamantes. El último grito para que los kiosqueros tengan más
beneficios que los de la simple venta de periódicos y se cumpla la Ley,
que impide vender tabaco a los menores de 18 años. Y me dice que, de
los tres que hay ahora en Badajoz, el suyo fue el primero que se puso.
--Sí,
fui el primerito, que salí en los periódicos y en la tele. Después de
los que se pusieron en Madrid y Barcelona. Y me ha costado un pastón,
dos mil euros...
--¿Y
esto como funciona, con monedas?
--¡Qué
va! Que los que vienen me tienen que pedir el tabaco y enseñarme el
carné. Y yo, desde dentro, les despacho. Pero con las perras y el carné
por delante si hay dudas --me informa todo de carrete.
--La gente fumará menos, después de tanta campaña en contra, ¿no? --pregunto ingenuamente.
--¡Qué va --contesta raudo mi Manolo-- que ahora se vende más, porque esto está a la vista y parece una cartelera!
--Y entre tantas marcas, ¿cuáles son las preferidas de la gente?
--Pues Chester y Fortuna. Y esa de ahí --y me señala Nobel--, es la que compran todas las mujeres.
--¡¡¡¡¡¡¡¡
--Y esta --me señala ahora Winston--, es la que más ha bajado.
--¡¡¡¡¡¡¡
--Y esa otra que ves ahí es la que fuman los de El Corte Inglés --y me señala una que pone Marlboro.
--?????
--¡Sí, que es la más cara!
--¡¡¡¡¡¡¡¡¡
--Pues por aquí también viene algunas veces don Miguel a comprar tabaco.
--?????
--Pues el alcalde, que
vive ahí al lado.
Pues este ha sido el parte que me ha dado hoy Manolo, mi kiosquero favorito.