
Ahora
que la Feria de San Juan camina hacia su final --1 de Julio--, hay
tiempo para irse a la Feria de Noche tranquilamente y recorrer su
amplísimo Parque de atracciones. Que la edición del presente año,
con un Portal sencillamente maravilloso, ha registrado una presencia
masiva de ciudadanos como no conocían los más viejos del lugar,
incluyendo el mismísimo día del encendido del recinto, el 23 a las
00:01 horas. Y no digamos nada del glorioso fin de semana --24 y 25--,
festivos ambos. Y es que no cabía un alfiler. Con los aparcamientos y
los autobuses municipales a tope. Cosas de las que fui testigo
presencial, además de lo que la gente --Radio Macuto-- me ha ido
contando. Que, incluso la gente joven te dice que este año ha habido
"menos macarreo". Y en esta ocasión, el menda y su familia que
aparcaron en el enorme descampado ubicado en las traseras del Ferial,
pegando con el mítico riachuelo Caya, el fronterizo de toda la vida.
Enorme, con los muchachos de Adeba --1,50 machacantes por medio-- de
seguratas. Ahora sí que ya no se puede estirar más el Ferial. Ha
llegado a sus límites, a la mismísima frontera. Parece el lugar ideal,
incluyendo espacios para el macrobotellón. Así que, a partir de ahora,
los problemas que aparezcan --congestión del tráfico, aparcamientos
insuficientes, vigilancia, seguridad, etc.-- habrá que echárselos en
cara al Ayuntamiento. Que fue quien apostó por estos lugares.
Lejanísimos cuando hace algunos años esto parecía el "lejano" Oeste. Y
a la vuelta de la esquina en los tiempos que corren.
DE ATRACCIONES
Del
medio centenar de atracciones de la Feria de San Juan 2006, las hay
para todos los gustos, edades y bolsillos, principalmente para los
pequeñuelos y los amigos de las emociones fuertes. Los primeros, la
chiquillería andante, tienen numerosos sitios donde montarse, solos o
acompañados de algún familiar. Como los tradicionales caballitos, los
coches chocantes, las norias, el tren de los escobazos, el canguro
loco, los castillos hinchables, los diminutos scalextrics, el super
dragón, el zig-zag, el tren del club Disney, los jumping games,
aerolandia, la ranota, etc. Y los mayores, excluyendo a los de la
Tercera, Cuarta y Quinta Edades, que deben cuidar los nervios y
el corazón, muchos también, pero a tropecientas revoluciones por
minuto, como el pulpo, el superlátigo, el ala delta, el rodeo, el break
dance, la montaña rusa, la montaña del terror, el gusano loco, el
booster, el clipper, el wilde maus, la momia, los autochoques de
adultos y el top gun, entre otros.
¡UN MUSEO DE PINTURAS!
Pero
hay una atracción que no viene en el programa y que merece la pena
visitar. Nadie da cuenta de ella ni sale en los periódicos ni en las
teles. Y es gratis total, por la patilla, de gañote, de balde. Sólo hay
que prestar atención. Y se trata de la "colección" de pinturas que
presentan las atracciones, especialmente las más populares, los
caballitos, los scalextrics, las norias, el tren de los escobazos, etc.
Esa decoración con figuras de todo tipo --personajes, animales,
paisajes, ambientes...-- que ofrecen al visitante sus pinturas a base
de copiar mil veces sobre plancha metálica las figuras, con colores
chillones Titanlux. Pinturas cuyos efectos se multiplican con el
movimiento, el traqueteo y la iluminación extraordinaria de miles de
bombillas de colores. Esos animalillos de la factoría Disney, repetidos
hasta la saciedad, esos personajes mitológicos, diabólicos o
fantásticos, esas figuras de mujeres fatales, cabareteras, macizas,
tías buenas y guapísimas --rubias, morenas y pelirrojas--, esos
impresionantes caballos de todas las razas y colores, con las crines al
viento... Todo un muestrario pictórico popular, de autores anónimos,
como son los dueños y familiares de las atracciones, cuya contemplación
puede resultar placentera. Cuando vayáis de nuevo a la Feria no dejéis
de visitar este singular Museo popular de pintura ferial. La atracción
más colorista y barroca de todas.
¡Señoras y señores, niños, mozuelos y yogurines: pasen y vean el Museo de Pinturas de las atracciones del Ferial de Badajoz!