Ayer a media mañana cogimos el hato Pili y yo y nos fuimos a la plaza
de España. Queríamos recoger la revista de Ferias, que el Gabinete de
Prensa del Ayuntamiento pone a disposición de los ciudadanos todos los
años por estas fechas. Mucha calor, nada menos que 33º a las 12,30
horas. Y de camino, por el "tubo" de San Francisco, que nos encontramos
con Alberto González, el Cronista oficial de la ciudad, y Enrique
Vidarte, fotógrafo popular donde los haya, con quienes intercambiamos
saludos festivos, que estamos en vísperas de San Juan, el Patrón de
Badajoz. Ya en la plaza de España, medio Badajoz, nuevos amigos a quien
saludar y echar palique un rato con ellos: Javier Marcos Arévalo,
nuestro antropólogo, a quien hacía tiempo no veía, que viene cargado
con varios ejemplares de la revista, Gabriel García, el maestro Gabi,
que me promete el último CD que ha grabado su extinta banda, Juan
Antonio Méndez del Soto, nuestro ínclito organizador de recitales
poéticos, que va en la misma dirección y al mismo asunto. Y se nos pega
Antonio, el popular y elegante gitano del Casco Antiguo, pidiendo, que
es lo suyo:
--Me falta veinte céntimos...
Con
que nos hacemos de varios ejemplares, que nos repasa Victoria, la
secretaria del baranda del Gabinete de Prensa, Juanma Cardoso, al que
no vemos. Y en los pasillos, hacemos un aparte con Nicasio Monterde, el
concejal de Hacienda, tan bien trajeado como de costumbre, hecho un
pincel, con quien hablamos de todo, menos de política municipal.
¡Estaría bueno! Y te dice que se lee todas las cosas que le mando del
Avisador, que, incluso, las imprime y las lleva guardadas en una
carpeta, que se las lee ricamente todos los fines de semana, con su
bata y zapatillas puestas.
--Y es que con tus cosas aprendemos, como
lo último que mandaste sobre San Francisco... --te dice con humildad
franciscana el concejal-pintor-teólogo popular.
EN PEPE JEREZ
La
cosa se anima, que viene Enrique con nosotros y nos tomamos una
copichuela en el bar de Pepe Jerez. Poco ambiente, de momento, que hoy
es un día "malo": juega España contra Arabia Saudita a las cuatro de la
tarde, y es la una y media. Y de aquí, ya solos, que Enrique tiene que
currarse alguna gestión, al cercano bar La Corchuela, donde la
animación ha aumentado y, milagrosamente, encontramos una mesa libre.
Con tiempo para saludar a nuestro deportista de oro, plata y platino,
Juancho Pérez, acompañado de su hermana y de su santa madre, que no
deja solo un momento a su "niño", así como de Arturo Regalado, de Onda
Cero Radio, que parece su lazarillo.
Y
a la salida, que nos damos de bruces con ellos. Sí, con ellos. ¿Qué
quien son ellos? Pues la plana mayor de la AECAB: Antonio García Salas,
Juan Antonio Espejo y Lourdes González. Algunos de los empresarios y
comerciantes responsables de la recuperación ciudadana del Casco
Antiguo de Badajoz, con la organización de incontables actividades todo
el año. Y, ahora, encantados de haberse conocido con su Feria de Día,
con 33 establecimientos donde te ponen un plato de la casa, más media
botella de fino --manzanilla Solear, de Barbadillo--, todo por 10
machacantes. Y los cogemos en plan turista, parecía que iban como de
"inspección" por los santuarios de la zona.
Así
que con tan grata compañía, que nos vamos al Gran Café Victoria y se
nos une al grupo el amable dueño del establecimiento, Miguel Ángel
Moreno, uno de Navalvillar de Pela, y, recién llegado, el baranda del
empresariado del Casco Antiguo, míster Marionnaud, Jacinto Mendoza.
¡Toda la "nomenklatura aecabiana" junta! ¡Si es que Dios los cría y
ellos se juntan! Por lo que, tras su llegada, empiezan a caer raciones
de gambas, de ternera y de carne de toro guisada. El ambiente todavía
está flojo, hay muchos huecos, pero el partido de España tiene la
culpa. Nadie quiere enrrollarse para partir la jornada a las cuatro, ir
a casa a ver el partido y, luego, volver. Aunque, eso sí, el aire
acondicionado y la música por sevillanas ayudaba lo suyo.
EN LA PATAGONIA
Tras
este prólogo gastronómico, ahuecamos el ala y nos vamos a otro sitio
cercano, el asador argentino La Patagonia, en la calle Virgen de la
Soledad, antiguo Jamaco y Escuela de Restauración. Y allí, ambiente más
animado, y es que se son cerca de las tres y los allí presentes, muchos
con camisetas rojas futboleras, se van a apalancar en el lugar para ver
en su nuevecita tele de plasma el España-Arabia Saudita, que comienza a
las cuatro. Y, tras saludar al baranda del restaurante, el inefable
Guillermo Vambrie, argentino-pacense de pro, pedimos una de ternera al
estilo argentino y unas empanadas criollas. Con los "rebujitos"
sanjuaneros --manzanilla y tónica, con unos peñascos de
hielo-- de acompañamiento, claro. El ambiente, según llegaban las
cuatro, subía de calentura, momento que aprovecharíamos todos para
recogernos, cada mochuelo a su olivo. Y con la que estaba cayendo, 42º
al sol, a punto de derretirte los sesos, era una temeridad volver a
casa a pelo, por lo que Jacinto Mendoza, en su papel de bíblico
samaritano, se ofreció a llevarnos a casa en su burro..., digo, en su
coche. ¡Cómo que coche, un monovolumen Lancia, último modelito, con
todos los adelantos, que hablaba y obedecía tus órdenes! ¡Un coche
fantástico, como el de las pelis! Y así fue cómo llegamos a nuestros
lares, vivitos y coleando, en un día en que el termómetro se subió a la
parra y los futboleros millonarios de España dieron el "cante" ante un
equipo de aficionadillos como el de Arabia Saudita.