¡Adiós a las aulas!
Ayer
nos reuníamos a mesa y mantel en el Hotel Zurbarán una legión de
maestros, amigos y familiares para celebrar la jubilación de cinco
maestros del colegio Juventud: Antonio Béjar, Mari Carmen Barroso,
Ángel Lerma, Manolo Gallardo y Mercedes Reina. Maestros y maestras
todos ellos de gran talla personal y profesional, con quienes compartí
trabajos y desvelos desde la fundación del Centro, en 1977. El salón se
llenó con un centenar de personas y la jornada fue gratísima y emotiva,
especialmente a la conclusión, con la imposición del escudo de oro del
colegio a cada uno de ellos, amén de la entrega de otros obsequios y
recuerdos, seguida de las intervenciones de todos, con palabras
emocionadas de gratitud y recuerdo. Algunos, en el tramo final, no
pudieron contener la emoción del momento y algunas lágrimas aflorarían.
Estupendo ambiente, buen rollo, con la gente menuda --hijos de los
homenajeados, por lo general-- haciendo miles de fotos y de pelis para
el recuerdo.
EL ÁGAPE El
abajo firmante tuvo la suerte de sentarse en una mesa donde se
encontraban viejos colegas, como Paco R. Doblas, Cipri Sánchez, Andrés
Méndez, Antonio González, Ramón Flores y Rafael Carracedo, a quienes
acompañaban las esposas de Cipri y Ramón. El menú estuvo exquisito,
empezando con los clásicos aperitivos, canapés y frituras para seguir
con concha de vieira rellena de marisco a la thermidor y pechuga de ave
rellena de hongos y piñones con salsa de salvia. Y de postre, un
milhojas relleno de crema de almendra. En cuanto a los vinos, dos
viejos conocidos: un blanco joven Viña Telena, uva macabeo, un riberadelguadiana de las acreditadas Bodegas Exagravin, C. B., de Badajoz, y un tinto Viña Los Frailes, uvas cencibel y garnacha, un vinodelatierradeextremadura criado
en barricas de roble, también de las mismas Bodegas. Bodegas que se
encuentran ubicadas en la carretera de Olivenza, km. 8,400, pasados el
Corazón de Jesús y la finca La Adelantada. Como el blanco estaba
superior, pues me despaché a gusto, quedando como un señorito. Finalmente,
los asistentes serían invitados a mover el esqueleto en la discoteca
del Hotel y la fiesta duró unas cuantas horas más. La cosa lo merecía,
pues, además del aire acondicionado, los refrescos y los cubatitas, en
la calle, a esas horas --seis de la tarde, más o menos-- estaba cayendo
una calima africana con los termómetros callejeros a punto de explotar:
¡39 grados en plena calle!
MISA EN SAN JUAN DE RIBERA Con
anterioridad hubo una misa de acción de gracias en la parroquia de San
Juan de Ribera --y no en el convento de las Descalzas, como había
avisado en su momento--, oficiada por el párroco, Antonio Muñoz Aldana,
y el que fuera profesor de Religión del colegio, el veteranísimo
Francisco Trabadela, estando realzada con la intervención del coro
infantil del mismo. Y, como modesto homenaje en esta sección del Avisador, vaya aquí la transcripción de la Canción de homenaje al maestro,
que los niños del coro dedicaron con todo entusiasmo a los maestros y
maestras del colegio Juventud que ayer decían adiós a las aulas:
Tú me enseñaste a volar con alas de pajarillo cuando no era más que un niño, sin miedo a la libertad. No envejecerás jamás, amigo, hermano, maestro, siempre como un padre nuestro en boca de algún chaval.
ESTRIBILLO: Te han robado el corazón los muchachos en la Escuela, ellos pasan, tú te quedas, algo de ti llevarán. Te han robado el corazón los muchachos de la Escuela, ellos pasan, tú te quedas, tú me enseñaste a volar.
Tú decidiste volar dejando crecer a todos, cada cual tuvo a su modo su sueño de libertad. Nunca he podido olvidar aquella lección pequeña, cada cual es lo que sueña, sueñe un poco cada cual.
Vas diciendo que alzarás el vuelo como un chiquillo, hermano, maestro, amigo, quédate un poquito más. Siempre tendrás un lugar en mi corazón de niño, compañero de camino, tú me enseñaste a volar.
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