26 de Mayo, 2006
¡64 escalones!
Esta
mañana, después de tomar una serie de datos de un libro del siglo XVIII
en la Biblioteca General de Extremadura, ubicada en la mismísima
Alcazaba de Badajoz, pared con pared con la Facultad de Biblioteconomía
y Documentación, me pasé a saludar al baranda de la Biblioteca, Justo
Vila. Y después de hablar de libros, exposiciones y tal, que le pido
que me lleve a la torre de lo que fue Santa María la Obispal, o la Sée,
la primera catedral que tuvo Badajoz, erigida por Alfonso IX en 1230
al conquistar la ciudad a los árabes. Levantada sobre la mezquita del
palacio de Abd al-Rahman ibn Marwan, "El Gallego", el levantisco
fundador de la ciudad en el año de 875, y ubicada junto al que fuera
Hospital Militar de Badajoz. La catedral de Santa María del Castillo
tuvo una torre fortificada, la más baja de las dos que se observan
desde el exterior. Allí se albergaba la sacristía. Fue catedral de la
ciudad hasta la edificación de la más tardía de San Juan, pero sirvió
de lugar de refugio a los obispos badajocenses en épocas de
inseguridad. Y allí estuvieron enterrados los personajes más ilustres
de la población.
64 ESCALONES El
motivo era claro: quería observar la ciudad desde tan alto mirador, el
más elevado que se conoce de Badajoz. Y así que, llave en mano, nos
dispusimos a subir hasta la austera y fortificada torre. Y, atravesando
pasajes estrechísimos, sin una mala barandilla a la que agarrarse,
subimos uno a uno... ¡64 escalones! ¡Que se dicen pronto! ¡Que esto de
los escalones no viene en los trípticos ni en los folletos
informativos, oiga! Y tras quitar una rejilla anti-palomas, para evitar
que entraran en la Biblioteca como Pedro por su casa, llegamos a un
rellano almenado, desde donde se divisaba unos panoramas
extraordinarios. ¡Con la Torre de Espantaperros y su cigüeña de guardia
más abajo! Así que cogí mi máquina y venga a hacer fotos. Muchas de
ellas de postal. Como las harían mis admirados Vicente Novillo, los
hermanísimos Vidarte (Enrique y Manolo), José Ángel Vicente ("Pachi"),
Santi Rodríguez y María José Montero, entre otros afamados
profesionales de la cámara. En las alturas soplaba un aire de cuidado y
la calima del día impedía ver a la perfección Alburquerque al Norte y
Elvas al Oeste. Pero las vistas de la ciudad, con el río Guadiana al
fondo y sus puentes, eran sencillamente maravillosas. ¡Qué vistas tan
majestuosas! ¡Qué mirador tan magnífico el de fray Pero Pérez, primer
Obispo que tuvo Badajoz, y su corte de canónigos y beneficiados, desde
estas almenas! Y eso que todavía no pudimos acceder a lo más alto, que
el último tramo de la torre está todavía vedado al gran público, que
muestra en sus alto torreón unas antenas de los Servicios de
Información de la Policía y de la Guardia Civil. Habrá que esperar
cuando las desmonten. Así que después de más fotos, con los cuerpos
oxigenados por estas alturas, cogimos el camino de regreso y los 64
escalones de marras nos los bajamos en un suspiro. Gracias,
Justo. Estas vistas no se me olvidarán. Ahí es nada, Badajoz, sus casas
y monumentos, sus barrios, su río Guadiana y sus puentes, sus fértiles
vegas y llanuras, Portugal al lado... ¡todo en una mirada! ______________________________ La foto está tomada de http://www.arrakis.es/~cmacias/alcazaba.htm
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¡Chipirones en su tinta de Pepi!
Sí. Han vuelto. Tras meses de
juguetear por los mares, regresan a la cazuela del Callejón los
chipirones en su tinta de Pepi. Pan y a mojar sin parar. Nos vemos. Pues
así reza el sms que he recibido esta tarde en el móvil, como todos los
viernes, procedente del bar El Callejón de la Plazuela (Calle Felipe
Checa, 2), destinado a informar a clientes, amigos y residentes en
Badajoz de la oferta culinaria del fin de semana. Son cosas de la
modernidad y de un tal M2 (Moisés Monroy), el patrono del lugar --un
tipo joven y con ideas que ya ha encontrado al Avisador rastreando por
Google--, para diferenciarlo de otro M2 no menos famoso por estos
lares, Miguel Murillo, el baranda del López. Pues haremos un
sacrificio, don Moisés, y le haremos una visita para probar estos
chipirones en su tinta de Pepi.
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¡Tiempo de jubilaciones!
Como decía días atrás, Mayo en Badajoz es el tiempo de las flores, las
fiestas, los bautizos y las primeras comuniones. Y, asimismo, época de
jubilaciones. Especialmente entre sus maestros y profesores, que
aprovechan estas fechas, antes de que llegue el caluroso final de
curso, para despedirse oficialmente de la profesión y de las aulas.
Como es el caso de cinco compañeros de mi querido colegio Juventud, que
se jubilan este año y que el sábado protagonizan el ritual de
despedida, rodeados de una legión de compañeros, familiares y amigos. Y
se trata de Mari Carmen Barroso, Antonio Béjar, Manuel Gallardo, Ángel
Lerma y Mercedes Reina. Compañeros con los que tuve la suerte de
compartir el oficio de maestro de escuela desde los tiempos
fundacionales del Centro, allá por 1977. Por lo que este sábado hay un
acto de homenaje en honor suyo, con un almuerzo en el Hotel
Husa-Zurbarán, a partir de las 14 horas. Previamente habrá una misa de
acción de gracias en el convento de las Descalzas, a las 13 horas. ¡Felicidades a todos ellos!
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"Viage a Estremadura" (1849), de Caja Extremadura
Aunque a posteriori
del momento de su salida, Manoli Ambrona, responsable de la Obra Social
de Caja de Extremadura en Badajoz, me ha proporcionado un ejemplar del
librillo que todos los años, en el contexto del Día del Libro, están
sacando desde hace seis años. Se trata del capítulo titulado "Viage a
Estremadura" (sic), del libro Recuerdos de un viage por España,
de Francisco de Paula Mellado (Madrid, 1849), escrito, según cuenta el
autor en su Introducción, "como réplica al monopolio de los viajes por
España que ejercen, casi en exclusiva, los extranjeros, franceses e
ingleses, preferentemente --Gautier Dumas, Badcock, Ford,
Widdrington...--, en aquellos años y su visión negativa de las cosas de
España, y en réplica, igualmente, de aquellos compatriotas que,
desconociendo las excelencias de las tierras de España, predican y
ensalzan las de los paises europeos que visitan". Que esta y otras
explicaciones las da Teófilo Gutiérrez Porras en su corto pero
ilustrador prólogo del libro, impreso en los afamados talleres gráficos
placentinos de La Victoria. La obrita, de 62 páginas, contiene cuatro
capítulos:
1. Viage a Estremadura. Las dos venganzas 2. Badajoz, su historia y descripción 3. Cáceres, Alcántara, Coria y Plasencia 4. Monasterio de Yuste y el Emperador Carlos V
Este
librito, que se lee de un tirón, lo edita Caja de Extremadura para ser
regalado entre sus clientes y amigos. Y lo recomiendo, así como todos
los de su colección.
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Reedición de "La fuerza de las espigas", de Salvador Vaquero
De Natura 2000 me mandan la nota adjunta, acerca de la aparición en las librerías de la segunda edición de La fuerza de las espigas, del escritor cacereño Salvador Vaquero. Por la transcripción.
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SEGUNDA EDICIÓN DE LA NOVELA “LA FUERZA DE LAS ESPIGAS”, DE
SALVADOR VAQUERO, CINCO MESES DESPUÉS DE SU PRESENTACIÓN
Apenas cinco meses después de su presentación pública la novela “La Fuerza de
las Espigas” del escritor extremeño Salvador Vaquero ha sido reeditada
tras agotarse prácticamente los mil ejemplares de que constó la primera
edición de la editorial Gráficas Hache, distribuidos en librerías de la
provincia de Cáceres.
Con
esta nueva reedición, corregida y mejorada, el autor pretende que su
obra pueda llegar a distribuirse en toda Extremadura y dar a conocer
una novela “que ha llegado a muchos lectores sin contar con marketing
editorial alguno, simplemente con el boca a boca, lo cual me produce
una enorme satisfacción personal”.
La
Fuerza de las Espigas es una novela histórica de intriga y aventuras
con tintes policíacos, enmarcada entre los años 1634 y 1641, en la que
los personajes de su primera novela: el bufón Juan Calabazas y el
capitán Álvaro de Ovando, se ven inmersos en los intrincados avatares
políticos del reinado de Felipe IV para poder acabar con el
levantamiento del Duque de Braganza en diciembre de 1640, que a la
postre daría la independencia al reino de Portugal. La novela cuenta
así con el trasfondo histórico de la conspiración urdida por el Conde
Duque de Olivares en 1641 para terminar con la vida del de Braganza de
la mano del banquero Pedro de Baeça, el marqués de Vila Real y su hijo
el duque de Caminha; pero su desarrollo argumental abarca desde la
victoria de Nordlingën en Flandes hasta las tierras extremeñas y
portuguesas, donde transcurre la mayor parte de la acción protagonizada
por el capitán Álvaro de Ovando.
Según
el autor “la cercanía de los escenarios extremeños, la intriga de una
conspiración que ocurrió históricamente y una trama dinámica
protagonizada por personajes casi de carne y hueso, sin maniqueísmos
absurdos” han sido las claves para la gran acogida que los lectores han
dado a la primera edición de la novela, que espera se mantenga en esta
segunda.
Salvador
Vaquero Montesinos (Plasencia, 1966), es Licenciado en Derecho por la
Universidad de Extremadura y Diplomado en Gestión Inmobiliaria. En 1983
consiguió el Primer Premio en el certamen nacional de cuentos “Valbón
de Valencia de Alcántara, y el mismo galardón en el Certamen
Nacional de Cuentos “Gerardo Rovira” del IB Gabriel y Galán de
Plasencia. En 1997 fue Primer Finalista del Concurso de cuentos de la
Asociación de la Prensa de Badajoz y consiguió el Quinto puesto en el
Concurso Internacional de Cuentos “La Felguera” 2001. En el 2003 ha
sido Primer Premio del Certamen Nacional de Prosa “V Letras de Baños”
de Baños de Montemayor.
Entre
sus publicaciones destaca su primera novela “Aprendiz de Hombre”,
(Cáceres diciembre de 2003), un thriller policíaco cuyos beneficios han
sido donados a la plantación de árboles en Las Hurdes en su primera
edición y a las víctimas del terrorismo en su segunda (Cáceres julio de
2004).
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