¡Tranquis, colegas, que en Badajoz todavía no hay Metro, pero que todo
se andará! Por de pronto, dos túneles subterráneos que se van a
construir a lo largo del tramo urbano de la Autovía Madrid-Badajoz, al
objeto de descongestionar el aplastante tráfico en la ciudad por esa
vía y otras adyacentes. No se trata de un Metro subterráneo, pero menos
da una piedra. Se trata de algo más sencillo: que Roberto Aguado,
baranda de la revista Metro,
se ha enterado de las cosas del Avisador y, además de gustarle al menda
y a sus compañeros de redacción, que quiere contar con mi colaboración
para su revista, que sale todos los meses. Una publicación que saca a
la calle... ¡21.000 ejemplares en cada edición! ¡Extraordinario! ¡Y de
reparto gratuito! Y nos hemos puesto de acuerdo enseguida, que la
colaboración será remunerada y todo, como Dios manda. Y llevará una
nota a pie de página dando cuenta de la dirección de mi blog para
aquellos que quieran saber lo que vale un peine.
Además,
la publicación de estos articulillos y panfletos míos, una vez al mes,
va a permitir que El Avisador baje de la Galaxia de Internet, de las
alturas celestiales donde anida, del espacio etéreo donde vive, y se
haga visible en la de Gutenberg, negro sobre blanco, a través de este mensuario. Revista
que, por lo que me ha contado su entusiasta equipo dirigente, con cinco
números editados hasta la fecha y con interesantes proyectos a medio y
largo plazo, quiere ser una referencia en el campo de las publicaciones
impresas en Badajoz. ¡Así que ahora en Metro! ¡Pues encantado de haberme conocido!