6 de Mayo, 2006

Una víctima de ETA en mi familia

Por El Avisador - 6 de Mayo, 2006, 9:38, Categoría: General

Ahora que hay un compás de espera a ver qué decide ETA realmente sobre su cacareado alto el fuego, sobre el proceso para resolver "el conflicto"; ahora que no son políticamente correctas las manifestaciones que piden que no se transija con los asesinos, que no se pague precio político alguno a cambio del cese de las armas; ahora que se considera extemporáneo, como si fuera echar leña al fuego, el que una periodista del HOY --Manuela Martín-- saque a la luz las biografías y las terribles circunstancias de los extremeños asesinados por esta banda criminal, víctimas del terror y del olvido; ahora es el momento de decir bien alto que el abajo firmante tiene una víctima de ETA en su familia.
Si para un demócrata y bien nacido, todos somos víctimas de ETA cuando matan a uno de tantos inocentes en España, en mi caso se da la circunstancia de que un primo hermano político del que suscribe, Pedro Carbonero Fernández, a la sazón sargento de la Guardia Civil y nacido en Peraleda de San Román (Cáceres), mi pueblo, fue asesinado a tiros por la espalda y de un tiro en la cabeza cuando paseaba tranquilamente de paisano, esperando al autobús, en la localidad vizcaína de Galdácano, un malhadado 19 de noviembre de 1994. Tenía 54 años, cuatro hijos y era viudo de una prima hermana muy querida, Sinfo Carbonero Montero, fallecida años antes de cruel enfermedad. Pareja con la que compartí gratos momentos de familiaridad y ocio algunos veranos antes en las fiestas de agosto del pueblo, cuando los peraleos volvíamos a nuestra tierra para darnos un baño de identidad, para no perder las raíces.
Recuerdo como si fuera anteayer, que su cadáver, envuelto en la enseña nacional y en medio del profundo dolor de la familia, fue enterrado en el pequeño cementerio de mi pueblo, a la entrada según se llega de Bohonal de Ibor, con media docena de autobuses de la Guardia Civil trayendo a compañeros suyos y a jóvenes guardias de la Academia de Valdemoro y su banda de música, que le darían la última y honrosa despedida. Y las víctimas y sus familias tienen derecho a que ésto se sepa bien, que han estado demasiado tiempo callados, por obediencia debida, en unos casos --las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado--, y por no tener quien les escribiera, el resto. Que no se debe perder nunca su memoria.
Vaya mi recuerdo y mi agradecimiento emocionados a cuantos ciudadanos de bien de este país dejaron lo de mejor de sí --sus vidas-- al servicio de nuestra nación y de nuestra democracia, entre ellos a mi primo Pedro, q. e. p. d. Que, ahora, porque conviene al Gobierno de turno, quieren que permanezcamos calladitos y corramos un tupido velo sobre la memoria.

Permalink ~ Comentar | Referencias (0)

Calendario

<<   Mayo 2006  >>
LMMiJVSD
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30 31     

Categorías

Archivos

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog