Si os habéis dado cuenta, ya no vemos a nuestros niños por la calle,
parece como si estuvieran recogidos o se les hubiese tragado la
tierra, no que se los haya llevado el flautista de Hamelín a su
montaña, no. Que sé de más de uno y más de dos que no le importaría que
se llevaran a alguno de sus rapaces una temporada. Se trata,
sencillamente, que hoy, miércoles, tras las vacaciones primaverales,
han vuelto todos a la escuela, al colegio. Junto con sus maestros y
maestras, claro. Así que, nada, a abrir los libros, las libretas, los
diccionarios y, en donde se pueda, los ordenatas, que hay que seguir
con la tarea. Que la educación es de esos oficios y menesteres que no
se terminan nunca. Así que, ánimo, y no me digáis que tenéis la depre y
tal. Que me duele aquí y me duele allí. Que eso nos pasa a todos, a los
jubilatas también. Así que, al tajo..., digo al guadiana, que estamos
en Badajoz. Y que os sea leve, colegas.