Pasadas ya las emociones de los actos señeros del Carnaval pacense, quisiera traer aquí algunos recuerdos que, con las prisas y por la instantaneidad con que circulan estos avisos por Internet, no hubo tiempo de contarlos en su momento. Me estoy refiriendo al intento de un grupo numeroso de activistas de la Plataforma ciudadana Refinería, NO, de colarse en el gran Desfile de comparsas del domingo. Me enteré del asunto al final, por boca de Paco Ramos, alma mater de la comparsa Bamboleo, y de un guardia municipal, que me lo confirmó todo. Resulta que el grupo en cuestión, con sus disfraces ad hoc y pancartas de todo tipo, había querido salir tras las últimas comparsas, cosa que se lo impidieron las policías local y nacional. Así y todo, volverían a intentarlo desde otras calles adyacentes a Santa Marina, volviendo a ser rechazados. Lo que sí conseguirían es presentarse sobre las nueve de la noche en la amplia plaza de Conquistadores, durante la actuación de la orquesta Libertad, a esas horas repleta de gente, especialmente de carnavaleros y sus familias. Iban vestidos de negro, también de blanco, como operarios de una Refinería, con caretas antigases, llevando pegatinas pegadas al cuerpo y algunas pancartas. Otros, con bicis y vestidos... ¡de extremeñas! Estuvieron un par de horas por allí, moviéndose de un lado para otro, haciendo publicidad de sus mensajes. También hubo uno que se paseó incansablemente llevando un pequeño aeroplano blanco, con una pancarta al viento.
***
Todo esto no me parece ni bien ni mal, sino todo lo contrario. Como observador atento de la relidad, tomo nota y lo cuento. Aunque el abajo firmante suscribe todos sus mensajes, porque también está en contra de esta Refinería, una monstruosidad que nos quieren poner, nada menos que en Tierra de Barros, quisiera haceros ver dos ideas que laten en el fondo:
1ª. Estamos, una vez más, ante la instrumentalización de la fiesta, en este caso, los Carnavales de Badajoz, para determinados fines sociales, políticos, económicos, ciudadanos, etc. Nada nuevo bajo el sol, como el caso de Izquierda Unida repartiendo panfletos contra Cristina Herrera el Viernes de Carnaval en la plaza de España, después del Pregón. La Plataforma anti Refinería conocía, y bien, el enorme tirón mediático que tiene el Carnaval de Badajoz, saliendo por las teles, hubiera trascendido su mensaje por toda Extremadura y resto de España... ¡y gratis total!
2ª. El pez chico --la Plataforma-- está debatiéndose, está luchando con todos sus medios --los justos, salidos del bolsillo de sus integrantes-- para no acabar siendo engullido por el pez grande --la Junta de Extremadura, su Presidente, el partido que los sustenta, los sindicatos y organizaciones empresariales que les apoyan, los medios de comunicación adictos, con innumerables medios para llegar a la sociedad y tenerla a su favor--, por lo que me parece legítimo y loable su intento, buscando resquicios --el Carnaval era uno de ellos-- para hacer llegar sus ideas a los ciudadanos.