Ayer a mediodía salí con el carrito a las compras de cerca, en mi barrio, en la cercana zona de San Isidro, Francisco Luján y Rafael Lucenqui, y, como en otras ocasiones, entré en frutería La Pera, otra de mis tiendas favoritas. Y allí vi que las manzanas y las naranjas estaban a buen precio, a 0,60 euros el kilo, por lo que medio llené el morral de vitaminas. Los tomates, a 0,69, muy buenos, de esos que vienen de Almería y Canarias, así que ¡al carrito un par de kilos también! Los plátanos, con buena pinta, pero a 1,69 machacantes el kilo, por lo que me llevé media docena bien contados.
Después de saludar a algunos vecinos de la Quinta Edad tomando el sol, bien abrigados, que me paso por la cercana Bodeguilla de Ricardo Albarrán, en la calle Nicolás L. de Velasco, la que da a la Avenida de Juan Pereda Pila. Y, después de los saludos de rigor, que pregunto por los vinos que tiene, y veo que hay el de siempre, el de Los Entrines, esta vez tinto. Con que le pido que me llene un par de litros, mientras apunto los datos de la Bodega de origen, lugar, variedad de uva, etc.
--¿Y eso?, me pregunta algo mosca el Ricardo.
--No, hombre, que tengo la costumbre de saber cosas del vino que bebo, le respondo.
--Pues ahí lo dice, es de Entrín Bajo, de la Cooperativa de San Isidro.
--¿Y qué clase de uva es?, que no viene en la caja.
--Garnacha. ¿Pero es que vas a hacer un libro sobre los vinos?
--Hombre, tanto como eso...
--Pos si quieres podemos hacer uno entre los dos, que yo te doy los datos y tú los pones bien puestos.
--¿¿¿Y tú eres experto en vinos???
--Hombre, claro, lo que hay que hacer es ponerse, poner las cosas bien claritas y luego poner unos dibujos y unas fotos... ¡y ya está!
--¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
--¡Y no como los poetisos esos de la Reina Victoria...!
--???????
--¡Sí, esos que recitan por la noche, en un bar de San Juan, que mucho leer y hablar y no saben cómo hacer los libros!
--¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
--¡Sí esos que se ponen a recitar y dicen cosas bonitas sobre las flores, las encinas, que si las bellotas se caen de los árboles...!
--¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
--Pero, vamos a ver, ¿saben ellos por qué se caen las bellotas de los árboles?
--¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
--¡No saben explicarlo, no se saben las cosas...!
--¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
--¡Mucho hablar y hablar y luego no sacan el libro!
--¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
--¡He ido dos veces pero ya no vuelvo más!
Así, un cuarto de hora de monólogo.
--¿Pero no ibas a escribir un libro sobre los guarros, como me dijiste el año pasado?, cambio el tercio.
--Sí, lo tengo ya tó preparao. Tengo escritas 230 páginas y un montón de fotos.
--¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
--Y voy a hablar con el presidente de la Junta, digo, con el presidente de la Diputación, pa que me eche una mano, a ver si pa el año que viene...
--Bueno, dame un par de litros del tinto de los Entrines, que tengo prisa.
--Aquí tienes, son 2,20 euros.
--Te dejo, Ricardo, hasta otro día.
--¡Vale, pero a ver si vienes más por aquí y te cuento lo de los vinos, que tengo muchas cosas que contarte!
Inenarrable, amigos. ¡Este Ricardo, muchacho amable y dicharachero, es una máquina!