El
sábado, a mediodía, que veo al jubilata de por bajo de mi casa cuando
voy a los recados de cerca, y le digo, enseñándole un periódico:
--¿Ha visto usted lo que dice aquí sobre el Metro...?
--¡No
me diga!¡Pues esto va en serio, señó Pedro! ¡Nos ponen el Metro en
Badajoz! ¡Si, ya sé, el tío Miguel, el baranda, en cuanto se propone
algo...! ¡La que está tramando por si no llega el AVE a tiempo!
--No, hombre, no, lo que dice el periódico es que...
--¡Sí,
si ya lo he leído bien! A las bocas del Metro que abrieron hace tiempo
en Santa Marina y demás, ahora hay obras en unos socavones tremendos en
la calle Menacho, en Santo Domingo y en la antigua de Suárez Somonte,
cerca de San Andrés.
--No
sea usted mostrenco, hombre, que lo que le estoy diciendo es que este
es el periódico Metro Directo, el periódico gratuito del Metro
madrileño.
--¡Pues
otra prueba más de que la cosa del Metro va en serio, oiga! ¡Que ya te
mandan hasta el periódico del Metro a prueba!, te dice el jubilata de
pelo canoso.
--¡Y
dale! Que es un periódico que te lo dan en algunos bares y cafeterías
de Badajoz, sale los viernes, está muy bien hecho, es ligerito, tiene
16 páginas, cuenta casi todo, pero en píldoras, lectura ideal para los
que utilizan el Metro en sus desplazamientos por los Madriles...
--¡¡¡¡¡¡¡¡
--Y
si quiere usted saber más, tome nota: su web es www.metrodirecto.com,
aunque también puede acudir a esta otra: www.metropoint.com. ¿Estamos?
--¡Buenos días!
--¡Buenas tardes!