De auténtico regalo navideño tengo que calificar la última Exposición del año que acaba, y que nos ofrece la Sala de Cultura de la Diputación Provincial de Badajoz, de la calle del Obispo, con una muestra de 63 fotografías de gran tamaño sobre El Guadiana y su entorno. La muestra fotográfica, cuyos autores son José María Ballester Olivera y Miguel Ángel Rodríguez Plaza, está dividida en dos partes claramente diferenciadas. La primera, formada por 33 fotos en blanco y negro, muchas de ellas de extraordinario valor artístico, no sólo documental, es del fotógrafo pacense Ballester Olivera y ocupa la pieza principal de la Sala "Antonio Vaquero Poblador". Y tiene la virtud de recoger en documentos impresionantes numerosas estampas del paso de nuestro río por numerosos puntos de la geografía provincial, así como lugares del Portugal rayano, hasta su desembocadura. En ellas tenemos ocasión de contemplar al río en su propio ambiente, a la gente (bañistas, pescadores, niños jugando en sus orillas, pastores abrevando a sus cabras...), así como añejas y actuales construcciones relacionadas con el río (molinos, muchos molinos, graveras, centrales hidroeléctricas, fábricas de luz, harineras, gabarras, barcazas...) y estampas deportivas con barcos de vela y piraguas surcando las aguas de nuestro río. Y, otro valor añadido, es que, vistas desde la entrada hasta el final, tenemos una didáctica secuenciación de los lugares por donde el rio pasa a través de la extensa provincia pacense y Portugal: Helechosa de los Montes, Puerto Peña, Casas de Don Pedro, Medellín, Mérida, Villanueva de la Serena, Santa Amalia, Villagonzalo, Alange, Talavera la Real, Montijo, Torremayor, Benavides, Albalá, Badajoz, charca Los Poyos, molino Malpica, Puente Ayuda, Juromeña y Villa Real de San Antonio. Vistas y lugares, muchos de ellos extraordinarios, conocidos y admirados por una gran mayoría. Junto a otros, más comunes e inadvertidos.
Por su parte, las 30 fotografías de Miguel Ángel Rodríguez, éstas a color, ocupan el resto del Centro expositor, entre ellos el vestíbulo de la entrada y el patio de columnas. La temática es idéntica y se repiten algunas de las vistas en blanco y negro de Ballester, pero desde la perspectiva del color. Rodríguez Plaza es un militar jubilado, amante de la fotografía, y sus trabajos complementan perfectamente los que presenta su compañero.
La Exposición termina con el año, el día 31, y está abierta de 10 a 14 horas y de 17 a 20,30 horas. Para terminar, decir que se editó un Catálogo y que ya han "volado" sus últimos ejemplares. Y es que, como dice nuestro sabio Refranero, "el que llega tarde, ni oye misa ni come carne". Pues eso.
A pesar de todo, vaya mi enhorabuena y mi recomendación para que la visitéis con sosiego. Seguramente que os traerá numerosos recuerdos de un ayer no tan lejano, especialmente si pasáis de los cincuenta tacos de almanaque.