Ahora que está el personal distraído con lo de los turrones, el pavo, el cochinillo, los polvorones, el cava de Extremadura, los villancicos, la televisión digital terrestre, la Lotería y demás, resulta que van y nos suben la bombona de butano por la cara, y ahora cuesta un pastón: 10,20 €. ¡Pero si hace cinco años no llegaba a cinco euros, oiga! ¡Y esto, que debería ser noticia de primera plana en los periódicos, radios y televisiones, pues ni puto caso, oiga! ¿Adónde vamos a parar? ¡Sobre todo, pensando en los pobres jubilatas y pensionistas, que estamos a la cola de España en cuanto a pensiones! ¡Y las bombonas, a lo suyo, y suben y suben, y vuelven a subir...! ¡No hay derecho! ¿A quién hay que reclamar? ¿Nos harán caso? ¿Podremos llevar el caso hasta el Tribunal de Estrasburgo, que queda como más bonito, y ponerle una OPA a las petroleras y butaneras, que se llevan la pasta gansa?