Acabo de recibir una carta que tengo que calificar, cuanto menos, de
extraordinaria. Primero, por su procedencia... ¡de Estados Unidos, nada
menos! Segundo, por el remitente, un badajocense emigrante a aquel
gran país, y al que no tengo el gusto de conocer. Y tercero, por su
contenido: ha conseguido engancharse al Avisador --no sé ni cuándo ni
cómo--, a través de mi blog personal. Y, por lo que cuenta, le estamos
ayudando, con mis crónicas y panfletos, a reencontrarse con su Badajoz
del alma, su infancia, sus calles...
De forma increíble --que no
acierto a comprender--, mi blog tiene muchos visitantes de EE. UU.,
precisamente, seguro que de españoles, extremeños o badajocenses que
quieren seguir el pálpito de nuestra ciudad, pero hasta ahora nadie me
lo había dicho.
Realmente estoy emocionado porque este invento le
sea de utilidad a un paisano nuestro que vive tan alejado de nosotros,
de su terruño natal, al que quiere seguir ligado desde la distancia.
Juan Luis, es un placer tenerte en mis listas de "adosados". Y que la
vida sea de lo más generosa contigo. Y que, cuando vengas por Badajoz,
llámanos, que queremos verte y, de paso, celebrarlo con unos buenos
vinos y productos ibéricos de la tierra.
Por su interés, me tomo la libertad de reproducirla, suprimiendo algunos párrafos por su carácter personal y confidencial.
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Apreciado Pedro,
Perdona el atrevimiento de tutearte, pero habiendo leído tus palabras y
la relación que tengo desde pequeño con Extremadura, al leer tus
escritos, desde la lejania, me ha hecho sentir como en casa.
Entiendo quieras saber quien soy, te cuento un poco de mi vida y la
relación que he tenido con Extremadura y en especial con nuestra
querida ciudad, Badajoz.
Me llamo Juan Luís Heredia Rico, hijo de Badajoz, de Zaida y Antonio.
Tuve que emigrar de mi añorada ciudad, hace ya muchos años, cuando yo
tenía tan solo once.
(...)
Emigré a Sudamérica y, con los años he llegado a los EEUU, donde resido
en la actualidad, aquí me estoy abriendo camino en el mundo de la
restauración. Desde hace algunos meses, estoy buscando por Internet
información del lugar donde pasé los mejores años de mi vida. Con
excepción del nacimiento de mis dos hijos, el recuerdo de mi infancia
en las calles de Badajoz, es una de las pocas cosas que dan verdadero
sentido a mi vida.
He encontrado muchas páginas que hablan de Badajoz, pero la mayor parte
son meramente informativas e impersonales, la tuya por el contrario, me
ha hecho revivir aquellos recuerdos de una forma muy personal, en
especial, la forma como describes la vida social y cotidiana.
Me gustaria formar parte de tu lista de distribución, aunque tengo que
decirte que no podré participar como lo puedan hacer los demás debido a
mi lejania y compromisos profesionales.
Un abrazo
Juan Luis