2 de Diciembre, 2005

¡Los últimos pastores!

Por El Avisador - 2 de Diciembre, 2005, 18:08, Categoría: General

Parecía una estampa de otras épocas, ver rebaños de ovejas en Badajoz y sus alrededores. Como es el caso de Emilio Castilla, que lleva su hato de ovejas a pastar por los descampados que aún quedan en la ciudad, como las traseras del Hospital Clínico Infanta Cristina o, como ya vimos el pasado domingo, a las laderas del emblemático Fuerte de San Cristóbal, junto a la línea de ferrocarril, en La Estación. Estampa rural, propia de nuestros pueblos y villas diseminadas por el interior, y que aquí en Badajoz, la urbe más grande de Extremadura, todavía podemos contemplar. No sabemos por cuanto tiempo más, pero todavía siguen ahí, al pie del cañón, los últimos pastores de Badajoz. Emilio, con su gorra calada casi hasta los ojos, larga cayada, botas de siete leguas, auriculares de transistor al oído, rodeado de sus 3 perros y sin quitar de vista a su rebaño --180 ovejas-- saca todos los días a su ganado, mayoritariamente de cría, de los corralones donde pasan la noche, bajo el Puente Viejo. Lugares donde, desde hace 16 años, su padre, él y sus hermanos, vienen dedicándose a estos menesteres. Hablando de su padre, te cuenta que procedía de Granada y fue uno de los primeros colonos que se vino al Plan Badajoz, en la década de los 50 del pasado siglo, para asentar sus reales en el campo. Pero al morir el patriarca hace tan sólo un mes, tanto Emilio como su hermano Salvador --que se alternan en las tareas de sacar a las ovejas-- son los que están tirando del negocio para adelante. Tiene otros dos hermanos más, pero están a lo suyo.
--Aunque de esto no se vive, sólo te ayuda a estar entretenido, te dice este joven pastor, con gafas de intelectual y charla fluida.
--Pues es usted muy joven, le digo.
--¿Ah, sí?, pues nadie me lo había dicho antes, todos me echan más edad, me dice esbozando una sonrisa.
--Es que usted se sale de la estampa de los tradicionales pastores de edad, de esos que vemos al lado de los caminos y de las carreteras, viajando por Extremadura. Pues, por su forma de hablar, me parece que usted tiene sus buenos estudios, meto baza.
--Pues no, señor, que no me gustaba la escuela, que me dormía siempre, que mi madre era la que me obligaba...
--¿Y qué tal le va el negocio?
--Pues, como le decía, de ésto no se puede vivir sólo, las ovejas son de cría, para vender después los corderitos, nos dice con aplomo.
--Y esas ovejas, parecen haber estado metidas en barro o en agua, le hago la observación, al verlas muy sucias.
--Sí, es por estar estabuladas, que a la mañana siguiente tengo que sacarlas como sea, ¡cómo se ponen de madrugada! ¡Si no las traigo al Fuerte les da algo!
--¿Tenéis problemas junto al puente? Lo digo por los vecinos, el Ayuntamiento...
--Nada, nada, nunca nos han molestado, el único problema es que, como te descuides, van y te roban por la noche...
Hablando y hablando, que las ovejas cogen los caminos y vereas y, cuesta abajo, se van a Marchivirito, junto a la popular Venta-Restaurante. Y allá volando, mejor dicho, silbando, que se va nuestro pastor para detenerlas. A la desbandada, pastor y perros, perros y pastor, bajando como locos.
Antes de salir de estampida, hay tiempo para estrechar su mano y desearle suerte en la vida. Y le decimos que hasta pronto, que volveremos. Adiós, Emilio, pastor, amigo, ha sido un placer conocerte.

Permalink ~ Comentar | Referencias (0)

Calendario

<<   Diciembre 2005  >>
LMMiJVSD
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31  

Categorías

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog