¡Pues ha sido una rosa! ¿Os acordáis --que no os acordaréis--, que hace dos meses, hablando del heredero del heredero os decía eso tan socorrido de ¿Será una rosa?, ¿será un clavel?, el mes de noviembre te lo diré? ¡Pues ha sido una rosa! Leonor, nombre de raigambre medieval, de reina antigua, Doña Leonor I de España (cuando le toque, claro, pobrecita, cuántas cábalas se están haciendo ahora sobre ella, con sólo unas horas de vida). Pero que su nacimiento va a afectar a la estructura constitucional del Reino de España, que deberá tratar con cuidado el tema de la reforma constitucional para que accedan las mujeres al Trono, pero habrá que tener ojo avizor con los pícaros y malandrines de siempre, que querrán meter baza y llevarse al agua a su molino. O séase, ya que se va a reformar, que haya más cambios a gusto de los caprichos y veleidades de unos pocos.
Pues, felicidades a todos, a Leonorín, a sus papás, abuelos y real familia y esperemos que los medios oficiales no nos den el coñazo un día sí y otro también con la novísima Borbón, que ella no tiene culpa de nada, la pobre. Y a ver si los monárquicos de toda la vida y los recién llegados, sean juanistas, juancarlistas, felipistas o leonoristas, los muchos camarillas, besalamanos y abrazafarolas como proliferan en la Corte, se comportan como Dios manda, que cada vez que salen a la palestra pública, sus chorradas hacen que suba vertiginosamente el número de republicanos que hay en este país, todavía llamado España. He dicho.
Leonor de Borbón reabre el debate sobre la sucesión al Trono
MADRID (Reuters) - La Princesa de Asturias dio a luz el lunes a la infanta Leonor, una niña que ocupará el segundo puesto en la línea de sucesión a la Corona por detrás de su padre, Felipe de Borbón, y cuyo nacimiento reabre el debate sobre la necesidad de reformar la Constitución para que las mujeres tengan los mismos derechos que los hombres en la sucesión.
La Carta Magna de 1978 da preferencia a los hombres, por lo que la recién nacida sólo heredaría el trono si no tuviera un hermano varón.
Al preguntársele al príncipe si su flamante hija, Leonor de Borbón y Ortiz, sería reina, él contestó: "La lógica de los tiempos indica que si se produce la reforma que está prevista, o que propone el Gobierno, y que deberán valorar y decidir las Cortes Generales, creo que plasmando el sentir mayoritario de los españoles, así será".
La reforma de la Constitución es compleja y no se prevé al menos hasta que expire la actual legislatura. Precisa el apoyo de dos tercios del Congreso y el Senado, que las Cortes se disuelvan y se convoquen nuevas elecciones. El nuevo Parlamento tendría que aprobar la reforma de nuevo con una mayoría de dos tercios y después someterla a referéndum.
"Es un acontecimiento que además de su dimensión personal y familiar posee un profundo significado constitucional, en cuanto a que con él se afianza la línea de sucesión en la Corona", dijo el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero en una declaración institucional.
El presidente elogió la "función de integración política, social y territorial al servicio de todos los españoles" que desempeña la Corona y se congratuló de que el nacimiento de Leonor implique que dicha función se seguirá realizando.
El Gobierno ha dicho que la reforma se aplicaría a la próxima generación, es decir a Leonor, y no a don Felipe.
El líder la oposición, Mariano Rajoy, dijo que el PP es favorable a la reforma, pero que "ahora hay que ver cuáles son los plazos y los procedimientos (...) Hay tiempo y entre todos debemos buscar cuál es el mejor momento para hacerlo".
Leonor desplaza a sus tías, las infantas Elena y Cristina, y a los hijos de éstas, en la línea de sucesión.