Ahora que está lloviendo, y mucho, en Badajoz, bueno es acordarse del refranero popular para recordar y reflexionar. Sabiduría popular contenida en sentencias breves y enjundiosas sobre un bien tan escaso, como el agua de lluvia, indispensable en la vida de nuestros campesinos y lugareños (nuestros abuelos, bisabuelos y tatarabuelos), no sólo para el consumo humano, sino como medio de subsistencia en una Extremadura rural, pegada al campo, al ganado y las cosechas. Hoy día, con los modernos medios de comunicación, ya no hay que mirar al cielo o contemplar las evoluciones de los animales, tanto los de labor como los animalillos del entorno, para saber si va a llover o no. Ni tampoco consultar El Zaragozano. Hoy día, cuando los hombres del tiempo, ayudados por sofisticados satélites y estaciones orbitales, anuncian una borrasca por el Oeste, o que viene el anticiclón de las Azores, es que es lluvia segura. Eso, después de un año de sequía prolongada que ha dejado exhaustas las reservas hídricas de media España. Aunque son de otra época y de otros estilos de vida, muchas de estas perlas sentenciosas siguen teniendo actualidad. ¡Bienvenida, señora lluvia!
Agua, agua, la tierra la demanda.
Con agua no hay tierra mala.
No hay tan buen dinero como una lluvia a tiempo.
Nunca llueve a gusto de todos.
Agua y sol, dos grandes amigos del labrador.
Llueva pero no diluvie, que el diluviar todo lo destruye.
Cuando llueve y hace viento, cierra la puerta y estate dentro.
En día de agua, taberna o fragua.
Ni lluvia sin truenos, ni parto sin dolores.
Nunca llueve hasta que Dios quiere.
Año lluvioso, échate de codo
(descansa, no trabaja en el campo).
A mucho llover, cruzarse de brazos y verla caer.
"Ya llueve", y freían tocino.
"Ya escampa", y llovían chuzos de punta.
"Ya va escampando", y llovía a cántaros.
Lloverá, mas primero venteará.
Gran calma, señal de agua.
Si llueve al mediodía, lloverá el resto del día.
Lluvia que empieza el jueves, no llega al domingo.
Norte claro y sur oscuro, aguacero seguro.
Cielo aborregado, suelo mojado.
Araña que de su hilo se cuelga, agua espera.
Si las orejas sacude la burra, agua segura.
Cuando el cuervo se baña, cerca viene el agua.
Cuando canta el cuco, de día mojado y a la noche enjuto.
Cuando el gallo canta y después bebe, pronto truena o llueve.
Si los gatos viejos retozan, es que los campos se mojan.
Cuando la perdiz canta, señal es de agua.
Lombrices a flor de tierra, lluvia venidera.
Si los mosquitos juntos ves, es que pronto verás llover.
Nube de mosquitos, agua prontito.
Cuando llueve y hace sol, sale el arco del Señor.
Cuando llueve y hace sol, saca la vieja el requesón.
Agua y sol, tiempo de caracol.
Cuando llueve y hace sol, sale de paseo el caracol.
Más vale agua del cielo que todo el riego.
Campo bien regado, camnpo preñado.
Caudal de agua, caudal de oro.
Aguas y soles hacen labores.
Del que el hacha sacude, la lluvia huye
(la tala de los montes cambia el clima)