Entre palmeras y arroces

Por El Avisador - 27 de Septiembre, 2005, 2:37, Categoría: General

Pues no me estoy refiriendo a ningún viaje por tierras
cálidas y arroceras, como toda la franja mediterránea
española, que no he salido de casa estos días, que no.
Que no hace falta salir de Badajoz, tierra de Dios,
donde se acuesta uno y amanecen dos, para ver que
estamos rodeados de palmeras. Vivimos en medio de un
vergel de palmeras. Que es una delicia pasear en las
mañanas del domingo, con la tranquilidad del día
festivo, para ver cómo nuestras principales avenidas,
plazas y bulevares son un paraíso de palmeras. De las
del tipo canario, preferentemente. Hacer un recorrido
por Sinforiano Madroñero, con sus magníficas fuentes y
sus divisorias con las omnipresentes palmeras, es uno
de esos sencillos placeres que nadie debe perderse en
Badajoz. O contemplar la plaza de La Molineta,
espléndida combinación de jardines, paseos, fuentes y
palmeras. Muchas palmeras. Y no digamos quienes tengan
la ocasión de pasear por los bellos parques y jardines
de Castelar, Infantil, La Legión, etc. Qué magnífica
impresión causan la vista de las palmeras altísimas
--variedad washingtoniana-- de Castelar. ¡Cómo ha
arraigado esta hermosa planta en Badajoz! No existe
jardín ni bulevar que se precie en la ciudad que no
ofrezca su imagen relajante a los visitantes. Como que
habría que acuñar un nuevo eslogan para la ciudad:
"Badajoz, ciudad de palmeras". Incluso habría que
rectificar el escudo de Badajoz y, junto al león
rampante sobre su columna, añadir otro cuartel con una
palmera en todo su esplendor.
Tras dos horas de relajante paseo, Pili y yo acabamos
en la plaza de Las Américas y, siendo la hora que era,
nos pusimos a buscar una arrocería que había abierto
hace poco. Era la arrocería Paty, que está situada en
una esquina de la plaza, junto al Bar Pitiusa, en los
bajos del Edificio Santo Domingo. Había que darse un
homenaje y nada mejor que probar algunos de los buenos
arroces levantinos que aquí se preparan. Porque Paty y
Miguel, su esposo, curtido ex-camionero que le ayuda
en el negocio junto con otros familiares, son de
Alicante y se han instalado en Badajoz sólo
hace...¡tres meses! El local, pequeño y decorado en
tonos azules, cuenta con varias mesas y algunas ya
estaban reservadas. Y el servicio, amable pero sin
exquisiteces ni pamplinas. Pedimos la carta y allí nos
ofrecían una gran variedad de arroces: Abanda, Negro,
Mixto, en Costra, Caldoso, de Marisco, Fideuá, Caldero
de pescado, Arroz con bogavante, Arroz con langosta,
Arroz integral y Arroz con verduras. Y con precios de
antes del euro, oiga. Los que llevan bogavantes y
langostas hay que pedirlos previamente. Los demás, no.
Por supuesto, con una gran selección de entrantes,
raciones y postres de lo más variado que uno pueda
echarse a la cara. La carta de vinos, notable, con
vinos riberadelguadiana, riberadelduero, rioja, finos
andaluces, del penedés, etc., etc. Para abrir cuerpo,
nos explican los entrantes que tienen y hay uno que
nos llama poderosamente la atención: "Cojonudo".
--¿Y ésto qué es, por qué lo llaman así?, le pregunto
a Miguel.
--Porque todo el que lo prueba dice que está
cojonudo...
--¡Bueno, a ver ese entrante!, pido de inmediato,
convencidísimo.
¡Para qué se me ocurrió pedirlo, porque lo que nos
pusieron delante era entrante, estante y saliente,
todo a la vez! ¡Vaya platazo de patatas "pobres"
(cortadas en rodajas) revueltas con lascas de jamón,
ajos castaños, pimientos verdes picantes y ...¡tres
huevos fritos encima! ¡Un plato de camionero, oiga!
Con unos buenos payvas en la copa sacamos adelante el
plato, eso sí, nos pusimos como el Quico. Y en esto
que aparece Paty con la perola de arroz, recién salida
del horno, y aquello parecía que era para un
regimiento... ¡Se había confundido, y en vez de para
dos raciones nos trajeron para cuatro! ¿Y esto quien
se lo termina? ¡Imposible, después del Cojonudo!
--Nada, nada --nos anima Miguel--, prefiero que sobre
a que mis clientes se vayan con hambre...
Hicimos lo que pudimos, le dimos un repaso de no te
menees al arroz con unos cubiertos cuarteleros (por lo
grandes) que te ponen y, efectivamente, tuvimos que
rendirnos. Imposible acabar con la perola. Menos mal
que la señora de la casa vino en nuestro auxilio:
--Pues aquí no sobra nada, así que os lo lleváis a
casa en un tape.
Un buen café cargado y los dueños que nos despiden
como si fueramos de la familia a la puerta del
establecimiento, con besos y todo, y que prometemos
volver en una próxima ocasión. Pero esta vez con
refuerzos. Porque con dos es un peligro. ¿O no?

Permalink ~ Comentar | Referencias (0)

Calendario

<<   Septiembre 2005  >>
LMMiJVSD
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30   

Categorías

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog