25 de Septiembre, 2005

80.58.53.42

Por El Avisador - 25 de Septiembre, 2005, 20:14, Categoría: General

Pues no son los números de la suerte del bonoloto ni de ningún juego de azar. Tampoco es el número de ningún teléfono móvil ni de ningún documento de Identidad. Es, sencillamente el número del IP de un desconocido y voraz visitante de este Blog que esta mañana, domingo, a partir de las 12 horas, entró a saco en sus páginas y se papeó casi todo su contenido, con nada menos que 68 consultas entre artículos y referencias. Y se metió para el cuerpo todo el mes de agosto y septiembre, comenzando con mi "Carta al señor Arzobispo". Todo un récord. Y era español-a, según las pistas que dejó su paso en Estadísticas. ¡Qué bárbaro! ¿No le habrá producido una indigestión? ¿Tendrá que ir al psicólogo? ¿Necesitará "Avisadorina", una pastilla que lo cura todo? Bueno, señor/señora 80.58.53.42, puede usted volver cuando quiera, que este puesto está abierto todas las horas del día, no cerramos ni los domingos ni las fiestas de guardar. Pero, si es tan amable, enseñe una patita por debajo de la gatera (como se decía en el viejo cuento extremeño de Los siete cabritillos y el lobo), me gustaría saber quién es usted. Por curiosidad. Lo suyo es para nota.

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Extremadura en sus páginas: del papel a la web. El Catálogo

Por El Avisador - 25 de Septiembre, 2005, 13:04, Categoría: General

El consejero de Cultura, Paco Muñoz, ha tenido el
detalle de mandarme los dos tochos que componen el
Catálogo de la extraordinaria Exposición bibliográfica
que se abriera días atrás en el MEIAC de Badajoz,
"Extremadura en sus páginas: del papel a la web". Los
dos tomos, magníficamente editados por la Consejería
de Cultura e impresos en los talleres badajocenses de
Indugrafic, y que están dedicados a la memoria de
Fernando T. Pérez González, director que fue de la
Editora Regional, recientemente desaparecido, se
refieren, por un lado, a los Textos (tomo I), y, por
otra, al Catálogo en sí (tomo II). El primer volumen,
dividido en tres partes a su vez, contiene dos
importantes estudios introductorios sobre textos,
libros, imprentas e impresores, literatura y autores,
colecciones y bibliotecas, materiales impresos varios,
censura y prohibiciones, opinión pública, etc. de Juan
Gil (desde la época romana hasta finales del XVII) y
de Fernando Pérez (del XVIII al primer tercio del XX),
completándose con un nutrido grupo de estudios y
colaboraciones, a cual más interesante. Como no podía
ser menos, el tomo, de 258 páginas, aparece
enriquecido con numerosas ilustraciones en b/n y a
todo color, reproduciendo inscripciones, manuscritos,
incunables, grabados, libros, periódicos, fotografías
y personajes relacionados con el libro y la cultura
bibliográfica extremeña de todas las épocas y de todos
los tiempos. Algunas postales y grabados sobre la
ciudad de Badajoz, a doble página (pp.142-143 y
162-163), son impagables, hermanos.
El apartado de Estudios y colaboraciones, que viene de
alguna manera a complementar los dos estudios
introductorios anteriores, cuenta con doce trabajos,
entre los que destacaría Las bibliotecas en la Augusta
Emerita, de José María Álvarez, El libro manuscrito y
sus secretos, de Elisa Ruiz, Las bibliotecas de la
Extremadura árabe, de Rafael Valencia, Las bibliotecas
de dos extremeños ilustres: los primeros condes de
Oropesa, de Alfonso Franco, Extremadura en la
modernidad: de la posguerra al siglo XXI, de José Luis
Bernal, La pasión libresca extremeña, de Joaquín G.
Manzanares, Bibliotecas privadas de Extremadura, de
Carmen Fdez. Daza, Extremadura en la revolución
digital, de Luis Millán, y El libro y las bibliotecas
en la Extremadura del s. XXI, de Francisco Muñoz.
Por su parte, el tomo II, el Catálogo, con 107 páginas
y las mismas características técnicas que el anterior,
contiene una generosa relación, en forma de fichas
descriptivas, de las piezas que se exhiben en la
Exposición, incluyéndose la reproducción de las
mismas. Momento que aprovecho para resaltar aquí y
ahora el trabajo amoroso de dos extraordinarios
fotógrafos: Vicente Novillo y Alfonso Nevado. Pero no
vienen las fichas sin ton ni son, sino que aparecen
ordenadas según criterios históricos, apareciendo por
este orden:
Extremadura romana, Extremadura visigoda, El Reino
taifa de Badajoz, La Extremadura medieval, Entre el
manuscrito y el impreso, La imprenta en Extremadura,
Los extremeños y la imprenta, Las Bibliotecas, La
censura: el control del conocimiento, El desarrollo de
la imprenta, El nacimiento de la opinión pública, Los
grandes temas del siglo XIX, Los grands debates,
Bibliófilos extremeños, Dos editores modélicos,
Páginas ilustradas y Otras piezas. Es decir, la guía
perfecta para adentrarse en las tres plantas del MEIAC
a conocer y saborear esta magnífica Exposición.
De lujo, hermanos. De tal manera que habrá que tomar a
esta Exposición como referente de todas las que se han
celebrado en Extremadura hasta la fecha, por lo que
habrá que hablar de un antes y un después de
"Extremadura en sus páginas: del papel a la web". Mi
enhorabuena al consejero de Cultura y a quienes
colaboraron en esta magnífica empresa, especialmente a
sus dos comisarios, Juan Gil y Fernando Pérez, que hoy
ya no está con nocostros. Sin olvidarme de la
generosidad de numerosas Instituciones (Archivos,
Bibliotecas públicas y privadas, Hemerotecas, Museos,
Sociedades y Centros de Estudios, Centros de la
Iglesia...) en nuestra Región y resto de España, que
prestaron sus fondos para el evento.
La Exposición estará abierta en el MEIAC de Badajoz
hasta el 30 de octubre. Para pasar después a la ciudad
de Cáceres, al Centro de Exposiciones San Jorge e
Iglesia de la Preciosa Sangre, donde podrá admirarse
del 10 de noviembre al 26 de diciembre.

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Carta al señor Arzobispo

Por El Avisador - 25 de Septiembre, 2005, 8:57, Categoría: General

Como el asunto del reloj de la Catedral sigue sin
resolverse, erre que erre, más parado que la estatua
de Luis de Morales, y que desde hace dos semanas
continúa, impertérrito, marcando las 16,45 horas, que
he cogido el ordenata y le he escrito una carta al
señor Arzobispo. Pero, eso sí, con el debido respeto.
Faltaría más. Como no es ocasión de transcribirla
integramente, en ella me presento como "vecino de
Badajoz, parroquiano de San José y amante de las cosas
de su ciudad, de la Iglesia y, especialmente, de su
magnífica y señorial Catedral, orgullo de todos los
badajocenses". Para luego manifestarle "la dejadez del
Cabildo catedralicio al consentir que, pasadas dos
semanas, el reloj de la Seo permanezca parado. Cosa
aparentemente trivial pero que desdice la vista de uno
de los monumentos más emblemáticos de nuestra ciudad".
Y continuaba con que "sabemos perfectamente que el
encargado del reloj, nuestro buen amigo don Cristino
Portalo, se encuentra de vacaciones. Pero ello no debe
ser óbice para que el Cabildo y su Deán hayan
intentado corregir esta deficiencia con la cantidad de
buenos relojeros que laboran en Badajoz. Y alguno,
bien cercano de la Catedral, como el señor
Castellano". Y entonces aprovecho para hacerle la
alusión de que "son muchos los badajocenses y
forasteros que, seguro, se habrán extrañado del
asunto, en tanto que el reloj del Ayuntamiento, justo
al lado, funciona a la perfección". Y termino con esta
parrafada: "Estas cosas, por pequeñas que sean, señor
Arzobispo, han de cuidarse, que la imagen que
transmite, aunque sabemos que eso no se pretende, es
de abandono e incuria. Espero que todo se solucione y,
si es cuanto antes, mejor".
¿Qué tal? ¿Qué os parece? ¿Me nombrará monseñor su
asesor relojero? ¿Me hará canónigo laico in pectore
para cuando no esté don Cristino? Pues esto es lo que
hay, amigos. Espero que el señor Arzobispo, cuando
lea la carta el lunes haga algo y llame a algún
relojero de guardia, como el mentado Carlos
Castellano, uno de los más antiguos de esta ciudad.

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La fiesta de Al-Mossassa, en su recta final

Por El Avisador - 25 de Septiembre, 2005, 0:00, Categoría: General

Una de las cosas más atractivas y populares de la
fiesta de Al-Mossassa es, sin duda de clase alguna, el
concurrido y abigarrado Mercado de las tres culturas
(árabe, cristiana y judía), que se viene instalando en
la mismísima Alcazaba, concretamente, en su extensa
explanada y alrededores. A la sombra de sus enormes
pinos piñoneros, palmeras y abetos, por segundo año
consecutivo se instala un sinfín de tiendas y
tenderetes de lo más variopinto, destacando los
puestos de comidas y bebidas, los de dulces y churros
artesanos, los de caramelos y helados al estilo de
siempre, los de bisutería, regalos y artículos para
coleccionistas, las herbaterías, con todo tipo de
hierbas medicinales, sin que falten las estampas
medievales de cetreros rodeados de magníficos halcones
y otras aves de presa, los domadores de serpientes,
las granjas de corral, los burros de paseo y un largo
etcétera. Todo ello, completado con las clásicas
casetas de bebidas y comidas (Costaleros de la
Soledad, Murga Marwan Chilliqui, etc.), donde nunca
pueden faltar los clásicos pinchitos morunos, las
pancetas asadas, las raciones de queso, jamón y
embutidos ibéricos y otros apetitosos productos del
animal totémico por excelencia de nuestra cultura,
como es el cerdo. Y es lo que hubo en la mediodía del
sábado, cuando acudimos en compañía de mi familia, con
mis dos nietas vestidas de moritas de la Morería.
Incluso tuvieron ocasión de recibir las enseñanzas de
una bella danzarina de porte oriental. No cabía un
alfiler y el coche tuve que aparcarlo junto a la
mismísima Puerta de Pajaritos, recién restaurada. Los
puestos y las casetas, a tope, siendo la animación
extraordinaria. Nunca habíamos visto en La Alcazaba
tanta gente como la que vimos este mediodía. Mañana,
domingo, a partir de las 11 de la mañana, se reabre
este peculiar Mercado por último día. Hay que
aprovechar para visitarlo, vivir el ambiente y
degustar los productos que nos ofrecen. Merece la
pena. Y no os olvidéis la cámara. De imperiosa necesidad.
Y si luego tenemos tiempo, asistir a las dos
últimas representaciones: El Profanador de tumbas, en
las traseras del Museo Arqueológico (depósitos de
agua), a partir de las 13 horas. Y, finalmente, La
torre de las siete ventanas, en el recinto de La
Alcazaba, concretamente en las ruinas de la iglesia de
la Consolación y ermita del Rosario, a partir de las
20,30 horas. Terminado lo cual, se dará carpetazo a
las fiestas de Al-Mossassa de este año.

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