Ayer domingo, tras la obligatoria visita al Rastro del
Casco Antiguo y sus aledaños, entablamos los
consabidos contactos con la gente de la zona, amigos y
conocidos en general. Y en amor y compaña con los
Vidarte y los Mendoza, en el siempre acogedor Gran
Café Victoria (para mí, que es el local que mejor aire
acondicionado te ponen) hablamos de lo divino y de lo
humano. Uno de los temas que sacó Jacinto, el boss del
empresariado del Centro histórico, fue que, a pesar de
que la gente sube en avalanchas los primeros sábados
de mes a la zona, todavía hay algunos "comerciantes"
que se quejaban porque "no entraba la gente en sus
tiendas", que compraba poco, vamos. Jacinto, creo,
respondía a una periodista del HOY que la AECAB lo que
hacía era llevar a los pacenses al Casco antiguo, no
sólo en este día del mes, sino en muchas ocasiones más
(Feria de Día por San Juan, en Navidades, etc., etc.).
Que esa era su misión y que los comerciantes tienen la
suya, que es saber vender, interesar a los clientes
por sus productos. Hoy acabo de ver publicada esta
información en el HOY digital.
Bueno, ¿pero qué se creen estos "comerciantes"? ¿Que
la AECAB, el Ayuntamiento, la Junta de Extremadura y
el Sursum corda les van a meter a los clientes en sus
comercios? ¿De cuándo se ha visto esta inutilidad?
Agradecidos deberían estar a los de la AECAB que hacen
el milagro de llenar el Casco Antiguo de gente en
muchas ocasiones. ¿También quieren que les den los
panes y los peces? Qué malos comerciantes, Señor. ¿Por
qué no idean algunas estrategias y campañas
publicitarias (que las hay a montones) para interesar
a los viandantes y que entren en sus tiendas? Eso es
lo que hacen los buenos comerciantes. Me parece a mí
que las últimas hornadas de comerciantes de esta zona
tienen de este honroso oficio lo que yo de domador de
pumas en el circo de Ángel Cristo. ¡Ay, Señor, si los
Ramallo, los Cancho, los Reino, los Murga, los
Reynolds de Miguel, los Poves, los Lledó, los Alfaro
de la Concepción, los Alonso, los del Águila, los
Hinchado, los Bigeriego, los Hinchado, los Ucieda, los
Folgado, los Pérez, los Ramos, los García Fernández,
los García-Hierro, los Salas, los Espejo, los Espada y
los Mendoza, entre otras sagas de comerciantes y
tenderos pacenses de toda la vida, levantaran la cabeza!
EL AVISADOR