A la memoria de Jacinto Montero León, mi padre, suboficial que
fue del Regimiento de Infantería Castilla 16, que fue quien nos trajo a Badajoz hace
ahora 58 años, y que duerme el sueño eterno en la tierra que tan
amorosamente nos acogió
Una de las exposiciones más sonadas que se celebraron en Badajoz no hace poco fue una monumental
exposición histórico-militar en las dependencias que la Diputación Provincial de
Badajoz tiene en la calle del Obispo. Se trataba de la conmemorar el XL
aniversario de la creación de la Brigada Extremadura XI,
en Madrid (1965), más tarde trasladada a Badajoz, en su sede actual
(Base de Bótoa), en 1985 (XX aniversario). La muestra fue realmente
extraordinaria, con más de cien piezas, entre armas y uniformes de
época, banderas, banderines de guerra, guiones, maquetas, bustos e
imágenes, diplomas, fotografías y un sinfín de fotografías, documentos
antiguos, libros historiales, revistas, medallas, placas de recuerdo,
diplomas conmemorativos, etc., que reflejaban, de alguna manera, la
trayectoria de los hombres y mujeres de armas de esta Brigada, con
especial referencia a su incidencia en Extremadura y en Badajoz, más en
concreto. A reseñar las muestras que hacían mención a dos de las
unidades más emblemáticas
de la Brigada XI: el Regimiento de Infantería Mecanizada Saboya nº 6,
conocido popularmente por "El Terror de los franceses" (y creado nada
menos que en 1537) y el Regimiento de Infantería Mecanizada Castilla nº
16, apodado "El Héroe", fundado en 1793. Y la documentación gráfica que
se ofrecía de la presencia de estas unidades en sus últimas misiones de
paz: Bosnia, Kosovo e Iraq. La exposición, por su amplitud e
importancia, desbordó las instalaciones de la Diputación, ocupando,
además, el patio de columnas y el pasillo de entrada a las escalinatas.
Esta exposición, por su amplitud e importancia, de carácter
museístico y histórico, debería haber tenido otros lugares más idóneos
de emplazamientro, como podrían haber sido el Museo de la Ciudad Luis
de Morales o el Palacio de Capitanía General, junto al convento de las Descalzas. Por cierto, "palacio" en peligro de ruina por el cuasiabandono a que lo tiene sometido su actual propietario, el Ministerio de Defensa. Me
dio la impresión que hubo problemas de agenda o de
espacio para no instalarse en estos lugares.
De todas maneras, ¿para cuándo un Museo de Historia Militar en
Badajoz, con la impronta marcial que ha tenido esta ciudad desde hace
siglos?
Tras la muerte de mi padre, conservo un montón de legajos, papeles
de cuando la guerra, sus hojas de servicios, sus ascensos, sus acciones bélicas, que guardo amorosamente en mi archivo. Incluido su sable de
gala, que tuve la fortuna de quedármelo. Me gustaría donarlo todo al
futuro Museo Militar. Una forma de perpetuar su memoria. Pero, ¿me escuchará alguien?