Más madera. Que seguimos en el año del IV Centenario y cada vez
estamos viendo más ediciones del Quijote, a cual más rara y peregrina.
Como ésta en verso, de Enrique del Pino. La he encontrado en los
anaqueles de la Librería de El Corte Inglés, es algo antigua (1999) y
vale 3.800 de las antiguas pesetas. El autor ha versificado la Primera
parte del Quijote, con sus 52 capítulos al completo. Aquí va su
arranque, a ver qué os parece:
Digo, pues, que en un lugar
de la Mancha, en un paraje
de mucho campo y paisaje
cuyo nombre no he de dar
pues no quiero recordar
semejante fantasía,
no hace mucho que vivía
un hidalgo caballero
de los que en el astillero
larga lanza se ponía
y en el su fornido brazo
una adarga antigua y vieja
que usaba como bandeja
para esquivar el puyazo
de cualquier astil o mazo,
tenía el hidalgo un rocín,
flaco como un día sin fin.
aunque galgo corredor
y tenaz perseguidor
del bellaco malandrín.
(...)
Desde luego no es para que le den el Premio Nobel de
Literatura al tal Del Pino, porque hay versos tan retorcidos que es
difícil entenderlos, poniendo más difícil la lectura de esta gran
novela. Para aquellos interesados en la obra, decirles que está editada
por Ediciones Dulcinea del Toboso (Ciudad Real, 1999), consta de 656
páginas y vale 3.800 pesetas (el ejemplar de El Corte Inglés).
Después del Quijote en latín macarrónico, ahora el Quijote en verso. Pues, a este paso, y
si Dios no lo remedia, creo que veremos el Quijote en castúo, en la jerga de la calle, en caló (la lengua de los gitanos), entre otras hablas "raras".