De compras por mi barrio

Por El Avisador - 17 de Julio, 2005, 10:19, Categoría: General

Con que ayer a media mañana que me voy a comprar por Santa Marina, mi barrio, bien cerquita. Saco el carrito y me dirijo a las vecinas calles de San Isidro, Francisco Luján y Rafael Lucenqui. Ya llevo mejor el carro, con soltura, la experiencia es un grado y se nota. Para comprar sin alejarte mucho y sin coger el coche, esta zona es un paraíso, un mercado de abastos de categoría. Aquí tenemos de todo. ¿Que quieres frutas y demás?, pues vete a las fruterías Pepe, Antonio, Emilio, La Pera, Albemar, La Huerta de Badajoz... ¿Que quieres pan de todas las clases, tamaños, pesos y precios ajustados?, pues entra en La Tahona, Pan y pan, Granja El Cruce, Pastelería Tony, Chema, la antigua Pastelería de Claudia (hoy día ¡Alimentación china!), además de SuperSol y en las mismas fruterías, que te venden de todo. ¿Que hay que comprar carne de todas las procedencias, embutidos, jamones, lomos, chorizos, quesos, etc., aquí te puedes perder. Vean si no: La Tienda, Casaseca, Algaba, Alberto, La Ventana, SuperSol... ¿Que hay que comprar pescado?, en Pescadería Manolo, SuperSol... ¿Que necesitas comprar vino a granel? ¡Ah!, esto ya es capítulo aparte. Hay que irse a la "Bodega" de Ricardo, en la callejuela de Nicolás L. de Velasco, la que da a la autovía y a los Maristas.
Pues allí que me fuí y me cojo a Ricardo hablando de vinos con un cliente. Le preguntaba éste que si tenía vinos de un pueblo que está entre Almendralejo y Mérida. En esto que llegaba yo, me pongo a la espera, les escucho y me pongo en plan erudito:
--¡Ah, sí, Torremejía, el pueblo de Pascual Duarte, el personaje central del libro de Camilo José Cela!
--¡Eso es!, me dicen a coro.
--¡Pues vaya personaje este don Camilo, qué tragón es y qué basto!
El que hablaba así era nuestro Ricardo, resulta que lo conoció en un restaurante de una gasolinera de La Mancha, cerca de Puertollano, la de la Refinería, hace años ya, estando él con otros amigos comiendo en ese mismo lugar, que iban camino de Valencia. Y me cuenta lo que pasó.
Con que miran a don Camilo y sus compañeros de mesa, bien cerquita que estaban, cuando oyen que un camarero se les acerca y les dice:
--¿Falta algo, don Camilo?
--Pues, sí, aquí falta una cosa.
--¿Y qué me hace el señor? Pues que se levanta del asiento, de medio lao, y se tira un peo, un "restregón" de padre y muy señor mío.
Ya faltaba poco para irse, cuando uno de los camareros pelotas que le dice:
--¿Qué, don Camilo, necesita algo más?
--¡No, ya estoy servido! ¡Y aliviado!
--¿Pos no será basto este hombre?, recuerda algo indignado nuestro Ricardo.
--Bueno y del vino del que me llevo, ¿tienes?, corto por lo sano.
--El de los Entrines, no me queda. Vente dentro de unos días, que están al llegar.
--¿Y a cómo?
--Como siempe, a 1 euro el blanco, 1,20 el rosado y 1,10 el tinto.
Me voy a casa y dejo a este hombre amable y tan peculiar, que lleva 24 años en este sitio, cuando todavía estaba Santa Marina sin hacer y que, como despedida, me dice que a ver cuando me enseña un tocho que tiene escrito sobre el guarro ibérico (¡), que tiene escritas más de 200 páginas (¡¡) y lleva hechas 250 y pico fotografías (¡¡¡)
Con lo de los guarros y lo del vino de los Entrines, prometí volver cuanto antes. ¡Este muchacho es una joya!

Permalink ~ Comentar | Referencias (0)

Calendario

     Julio 2005  >>
LMMiJVSD
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

Categorías

Archivos

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog