El cura del maletín

Por El Avisador - 16 de Julio, 2005, 17:46, Categoría: General

Esta mañana salimos Pili y yo a darnos una vuelta por
el centro de Badajoz. La calle Menacho, repleta de gentes
que iban y venían a sus compras. El edificio del antiguo teatro
Menacho, con ajetreo de máquinas y obras.  Está siendo demolido
para construir una galería comercial y, de paso, levantar un centro
cultural para usos del Ayuntamiento. El viejo coliseo, levantado en
1940 y clausurado en 1998, está diciendo adiós definitivamente.
Atrás quedan parte de nuestros mejores años viendo el cine y el
teatro de cada época.
Metidos en la calle Francisco Pizarro, pasamos por
delante del que fuera estudio fotográfico de Foto Pepe
(¡cuántos recuerdos de nuestra infancia, de nuestras
primeras comuniones!), ahora destartalado y a la
espera de que alguien lo adquiera y restaure. En el
último tramo de la calle, que vemos un cura con traje
negrísimo y maletín, que se me dirige directamente.
--A usted le conozco, ¿no es fotógrafo?
Su cara, donde sobresalen una gafas de montura
antigua, me sonaba de haberla visto en algún lado.
--¿Fué usted cura de San Andrés?
--Pues sí, fui coadjutor de don Rafael, el párroco.
Ahora caigo, me vería haciendo fotos en su iglesia
siguiendo la devoción popular por San Judas, que allí
tiene su capilla.
Total, que nos presentamos y él nos dice que se llama
José Espino y que es coadjutor de la parroquia de San
Agustín y párroco, a su vez, de la cercana población de Novelda,
adonde va y viene todas las mañanas.
Roto el hielo, que allí nos quedamos clavados hablando
del barrio, que él se está pateando casa por casa para
conocer sus feligreses, sobre todo a los enfermos y a
los ancianos, para llevarles consuelo y ayudarles en
todo cuante necesiten. Pili, que ha sido maestra 24
años en esta zona, se pone a hablar de los gitanillos,
de sus familias, de su trabajo en la escuela, del
Culto y demás. El cura del maletín nos está tratando
como si fuéramos sus feligreses, se está interesando
por nosotros, cosa que agradecemos.
--¿Y qué lleva usted en ese maletín?, parece que pesa,
pregunto.
--Pues de todo un poco, las sagradas formas para dar
la comunión por las casas, el crisma para los enfermos
graves, libros, revistas... y la llave de la
parroquia, por si hiciera falta.
--Pues le falta algo, don José.
--¿Ah, sí? ¿Qué?
--Pues estos caramelos.
Y le doy un puñado de los que llevo en mi morral.
--Para los niños, le digo.
Con que nos damos los teléfonos y saca su agenda,
pequeña pero abultada, donde tiene recogido a todos
sus convecinos. Y quedamos apuntados en la agenda de
don José, el cura del maletín.
Nos despedimos porque van a dar las dos y tiene que ir
a casa de un anciano colega a darle la comunión.
Seguimos la marcha no sin quedarnos con la estampa de
este cura de otros tiempos, un cura chapado a la
antigua, un cura de pueblo de los de siempre, pero con
un afán de servicio y ayuda a los demás que te
impresiona. Como en la simbología cristiana: el
clásico pastor que se preocupa de sus ovejas. Con
tantos curas acomodaticios y amigos de la buena vida
como los hay ahora, este cura del maletín me ha
llegado al alma.
--¡Adiós, don José, hasta pronto!
--¡Pidan ustedes por mis intenciones!
Llegamos a la plazuela de la Soledad y que nos
encontramos con el pintor Manuel Luna y su
hermanísimo, Miguel Luna, el baranda de El Corte
Inglés. Acaban de salir del Museo de Bellas Artes y se
lamentan no haber tenido tiempo de ver más cosas del
siglo XIX. Otra vez será.
Subimos por la calle de la Soledad y San Jua y nos
plantamos en la plaza de España. A esas horas, pasadas
las dos de la tarde, hay signos de fiesta. Boda en el
Ayuntamiento y otra boda en la Catedral. Si en la
primera no vemos a nadie esperando, en la segunda y a
la sombra, vemos a decenas de personas bien ataviadas
esperando la salida de los novios. Ahí es nada, se
casa un miembro de la popular comparsa "Los infectos
acelerados" y le tienen preparado una espectacular
salida...¡con globos, guardia de honor de
mentirijillas y orquestina incluída! Nos quedamos a
esperar la salida y cuando llega el momento, una
guardia femenina de honor que saca sus espadas de
juguete y le forman arco triunfal, entre los aplausos,
los vítores y los lanzamientos de toneladas de arroz.
Y la orquestina (de percusión todos los intrumentos)
que le dedican uno de sus mejores compases
carnavaleros y que el novio... ¡que deja a la novia y
se pone a tocar unas rumberas!
Y la novia, beso por aquí, foto por allá y achuchón de sus amigas por acullá...
Y el novio, perdidito con tantos tambores. Y en esto que el
tío Jacinto, El Trompeta, que estaba allí mismo, que
se pone a tocar...¡el himno del Real Madrid!
Surrealismo total que está necesitando de algún
director de los caros (Luis García Berlanga, Pedro
Almodóvar, Alejandro Amenábar, Alex de la Iglesia,
José Luis Garci, Fernando Trueba, Santiago Segura...)
para que se venga a Badajoz y grabe los sábados al
mediodía.
--¿Y si no vienen?, pienso (luego existo).
--Pues nos traemos a La Candi 2 y la Cabra loca, que
son de aquí y que la graben, que ellos ponen los
extras, me respondo.
Total, de película, hermanos.

Permalink ~ Comentarios (1) ~ Comentar | Referencias (0)

Calendario

     Julio 2005  >>
LMMiJVSD
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

Categorías

Archivos

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog